Ante los aguaceros que han golpeado duramente las comarcas de Girona, especialmente el Ampurdán, JARC alerta de graves afectaciones en infraestructuras hidráulicas, sistemas de riego y fincas agrarias y exige actuaciones inmediatas por parte de la Administración.
Según datos recientes del Servicio Meteorológico de Cataluña y Protección Civil, el levante ha provocado una situación hidrológica extrema con ríos y rieras completamente desbordados, inundaciones en zonas agrícolas y daños materiales muy importantes.
Varias rieras del Geronés, el Ampurdán y el Pla de l'Estany han quedado desbordadas, anegando campos de cultivo, especialmente en hondonadas húmedas.
Fincas e infraestructuras agrarias muy dañadas
En estos momentos, muchas explotaciones agrarias siguen inundadas y habrá que esperar días para valorar el alcance real de las pérdidas productivas. Las lluvias persistentes y la acumulación de hasta 200 litros por metro cuadrado en algunos puntos del Ampurdán y el Geronés han provocado filtraciones, destrozos en sistemas de riego y caminos rurales esenciales para acceder a las fincas.
El posicionamiento de JARC y las exigencias inmediatas
Ayer, JARC participó en la Mesa de Emergencia convocada por el consejero de Agricultura, donde expuso los siguientes puntos:
1. Rechazo frontal a la gestión de la ACA
JARC denuncia que la Agència Catalana del Aigua ha abandonado sus competencias en mantenimiento y gestión de cursos fluviales. La falta de limpieza y medidas preventivas ha derivado en una pérdida alarmante de la capacidad hidráulica de los ríos, agravando el riesgo de inundaciones.
2. Recuperar la capacidad hidráulica que teníamos hace 30 años
Reclaman que ríos y rieras vuelvan a tener las secciones y mantenimiento que presentaban hace tres décadas, cuando podían absorber episodios de intensa lluvia sin provocar desbordamientos de la magnitud actual.
3. Plan de restitución y limpieza
Las explotaciones han quedado cubiertas de sedimentos, restos vegetales y desechos arrastrados por los torrentes. Urge un plan de restitución y limpieza, así como ayudas económicas para reparar caminos, infraestructuras y conexiones internas indispensables para la continuidad de la actividad agraria.
4. Ayudas para compensar los daños productivos
Cuando el terreno permita acceder a él y se pueda cuantificar el daño, JARC reclama ayudas directas para compensar las pérdidas productivas.
Los aguaceros de este enero han puesto de manifiesto, una vez más, la vulnerabilidad de las zonas agrícolas ante episodios meteorológicos extremos y la necesidad imperiosa de una gestión eficaz del territorio y de las infraestructuras hidráulicas.
5. Priorizar lo esencial en la gestión del territorio
JARC defiende que la gestión del territorio debe estar guiada por criterios técnicos rigurosos, fundamentados en el conocimiento de los expertos y en la experiencia acumulada de las personas que viven en el territorio. Las políticas y actuaciones deben priorizar siempre la seguridad de las personas, la protección de los bienes y la preservación de la actividad económica esencial, especialmente la del sector agrario.
La organización advierte que no se puede gobernar el territorio a partir de modas, impulsos políticos puntuales o planteamientos ideológicos extremos. Es necesaria una visión pragmática, basada en datos y en el funcionamiento real de los sistemas hidrológicos y ambientales, que garantice una planificación coherente y eficiente ante episodios climáticos cada vez más intensos.