ico english agriculture videos ico videos agricultura Rusia
Toda la Agricultura en Internet
Artículos Noticias Empresas CompraVenta Empleo Precios FyH Cursos Tienda Foro Vídeos Fotos Diccionario Más  
Especial FRUIT ATTRACTION

Agricultores mallorquines reclaman que la nueva Ley agraria de Baleares garantice la viabilidad de las explotaciones

Unió de Pagesos considera insuficiente el tratamiento que el proyecto da a los campesinos prioritarios y reclama un apoyo específico para las pequeñas explotaciones profesionales.

Reivindicaciones España - 02/10/2026 8:22:18
Campo de cultivo de almendros en Baleares.








Unió de Pagesos de Mallorca considera que el proyecto de nueva Ley agraria de las Islas Baleares abre algunas posibilidades positivas para el sector, pero no da todavía una respuesta suficiente a la cuestión fundamental: cómo garantizar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias que mantienen en producción el territorio y el paisaje de Mallorca y del resto de islas.

El proyecto aprobado por el Gobierno balear tiene entre sus objetivos mejorar la viabilidad y la rentabilidad de las explotaciones y favorecer la continuidad de la actividad agraria y la gestión del territorio. Precisamente por ello, Unió de Pagesos considera que durante la tramitación parlamentaria debe reforzarse especialmente el papel de los campesinos profesionales, las explotaciones agrarias prioritarias y las pequeñas explotaciones familiares.

El campesino prioritario debe tener un reconocimiento real

Uno de los principales aspectos que Unió de Pagesos considera que debe revisarse es el tratamiento de las explotaciones agrarias prioritarias.

El proyecto diferencia entre explotaciones prioritarias y preferentes y establece determinadas medidas específicas para las primeras. Pero, según Unió de Pagesos, tener la condición de explotación prioritaria debe comportar un reconocimiento efectivo en el conjunto de las políticas agrarias, especialmente en lo que respecta al acceso a las ayudas, los recursos y las medidas de fomento. No puede ser que el agricultor preferente tenga las mismas consideraciones que los prioritarios. No basta con reconocer jurídicamente al agricultor profesional o la explotación prioritaria si después este reconocimiento no tiene una traducción suficiente en las políticas públicas. Debe haber también incentivos para profesionalizar el sector y facilitar el paso de campesinos preferentes a prioritarios.

Las pequeñas explotaciones también deben poder ser viables

Desde la Unió reclaman que la nueva ley incorpore una apuesta decidida por las pequeñas explotaciones profesionales. La viabilidad no puede medirse sólo en hectáreas. Una pequeña explotación puede generar actividad económica, ocupación y valor añadido mediante la transformación de sus productos, la venta directa, la comercialización de proximidad y las actividades complementarias.

Por eso, reclaman que las políticas de ayudas tengan en cuenta esta realidad y permitan que las pequeñas explotaciones profesionales puedan disponer de un nivel de apoyo suficiente para garantizar su continuidad. En este sentido, consideran necesario avanzar hacia un sistema que tenga en cuenta la superficie, pero también los ingresos agrarios, el trabajo generado, el valor añadido y la capacidad de la explotación para mantener actividad económica en el territorio.

Es necesario que la ley haga mención y añada una figura de apoyo a las explotaciones que por sus características no pueden acceder a ayudas como la PAC. Es necesaria la creación del apoyo necesario para garantizar una renta agraria a todos los campesinos que se dedican de forma exclusiva a la actividad agraria.

Transformar y vender directamente también es hacer agricultura

Desde La Unió valoran que el proyecto haga posible ampliar las actividades vinculadas a las explotaciones, pero reclaman que la transformación, venta directa y actividades complementarias sean entendidas como herramientas complementarias de viabilidad de la actividad agraria y no sustituibles o subsidiarias.

Para muchas pequeñas explotaciones, transformar lo que producen y venderlo directamente es una de las principales vías para aumentar el valor de su producto y obtener una renta agraria suficiente.

Por eso, piden que la ley facilite estas actividades y que la normativa sea suficientemente clara para que los agricultores puedan saber qué pueden hacer y en qué condiciones sin tener que afrontar interpretaciones administrativas cambiantes.

Menos burocracia y una administración que acompañe al campesino

Otro de los grandes déficits que detecta la organización agraria en el proyecto es que no basta con simplificar la norma si después la administración sigue trasladando toda la carga de la tramitación al campesino. Hay que pasar de una administración punitivista a una administración de soporte y estímulo.

Una ley para garantizar el futuro de la agricultura y del territorio

Unió de Pagesos considera que la discusión sobre la nueva Ley agraria no debe limitarse sólo a qué actividades se pueden autorizar en suelo rústico. "El debate de fondo es cómo garantizar que siga habiendo campesinos que puedan vivir de su explotación, produciendo alimentos. ¿Qué modelo agrario queremos para los próximos 10 años en las Islas?", se preguntan.

Ésta es la condición necesaria para garantizar a la vez el mantenimiento del territorio, el paisaje agrario, la producción de alimentos y la actividad económica en las zonas rurales.

Por todo ello, Unió de Pagesos reclama que durante la tramitación parlamentaria el proyecto se modifique para incorporar los siguientes puntos:
  • Reforzar el reconocimiento y las medidas específicas para las explotaciones agrarias prioritarias frente a las preferentes. Promover el paso de las figuras preferentes a las prioritarias.

  • Establecer un soporte suficiente para las pequeñas explotaciones profesionales, con criterios que tengan en cuenta no sólo la superficie sino también el trabajo, los ingresos y el valor añadido generado. Garantizar una renta mínima para los pequeños como los gordos tienen en la PAC.

  • Destinar un 5% anual de la recaudación del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) a agua regenerada apta para uso agrario.

  • Recuperar la línea de ayudas del ITS para el mantenimiento del paisaje. Atar ingresos turísticos y agricultura es básico.

  • Dedicar el suelo rústico a lo propio: producir alimentos. Se debe acabar con los usos impropios. Debe prohibirse la construcción de piscinas en suelo rústico.
  • Blindar el porcentaje mínimo de compra de producto local por parte del sector turístico y aumentarlo hasta el 10%.
"Porque si queremos conservar el territorio y el paisaje de Mallorca, primero debemos garantizar que pueda seguir viviendo y trabajando el campesino", sentencian.

¿Estar informado? Suscripción gratis
















       
PORTADA Contacto Newsletter Publicidad Prensa Trabaja en Infoagro
Aviso legal Política de Privacidad Política de Cookies
English Français Russian

© Copyright Infoagro Systems, S.L.