La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente de La Rioja, Noemí Manzanos, ha presentado este miércoles, 25 de marzo, la convocatoria 2026 de ayudas de cosecha en verde de la Intervención Sectorial del Vino (ISV) 2024-2027, “donde tendrán prioridad los viticultores profesionales, tal y como solicitó el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, tras el acuerdo de Pleno alcanzado el pasado 12 de diciembre”.
El Boletín Oficial de La Rioja (BOR) publica la orden por la que se modifican las bases de la Orden reguladora y la resolución de la convocatoria de presentación de solicitudes que dispone estos criterios ligados al solicitante y a la parcela, con su correspondiente ponderación, para ordenar el procedimiento de concesión de las ayudas en la cuarta campaña en la que se activa esta medida en la Comunidad Autónoma.
Noemí Manzanos ha reiterado el rechazo de La Rioja a la Resolución del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por la que se activa la cosecha en verde con una dotación “claramente insuficiente” de 15,9 millones de euros para este ejercicio. “Ya presentamos alegaciones desde la primera propuesta porque es una cantidad con la que no lograremos cumplir con el principal objetivo de esta medida de crisis que es restablecer el reequilibrio. Creemos que la medida no puede disponer solo de sobrantes de fondos del FEAGA ya regionalizados”.
Al no haber recibido respuesta a las alegaciones presentadas oficialmente, el Ejecutivo riojano presentará mañana un recurso de alzada a la Resolución del MAPA, “solicitando que se destine un porcentaje mínimo del presupuesto ISV a la cosecha en verde, haciendo hincapié además en que los 8,9 millones sobrantes de la partida para la promoción en terceros países de la convocatoria de septiembre de 2025 nutran las partidas destinadas a los viticultores”, ha anunciado la consejera.
De forma paralela al trabajo desarrollado para conseguir fondos suficientes para satisfacer las necesidades actuales del sector vitivinícola riojano, la Consejería de Agricultura ha modificado la convocatoria, según ha explicado Manzanos, “para incorporar mejoras después de cuatro años de experiencia en la gestión de estas ayudas”.
La nueva convocatoria de cosecha en verde “vuelve a priorizar la retirada de uvas de tempranillo tinto, en viñedos inscritos en la DOCa Rioja de menos de 35 años, realizadas mediante solicitud colectiva, pudiendo sumar hasta los 500 puntos si se cumplen estos cinco parámetros”, ha detallado Manzanos.
Por otro lado, también se pretende favorecer el relevo generacional, con tres puntos extra para las solicitudes de jóvenes menores de 40 años; y “se potencia la titularidad compartida para impulsar el papel de la mujer en la toma de decisiones”.
Mediante el procedimiento de concurrencia competitiva, y atendiendo al requerimiento del pleno del Consejo Regulador de 12 de diciembre, la consejera ha precisado que “obtendrán una puntuación inalcanzable para los viticultores no profesionales, las solicitudes de explotaciones agrarias prioritarias, y aquellos viticultores que estén dados de alta en Seguridad Social Agraria”.
Por otro lado, teniendo en cuenta que ya se han publicado las modificaciones de los reglamentos europeos que permitirán financiar arranques voluntarios de viñedo en el marco de la ISV, como novedad, Manzanos ha destacado que “la orden introduce un nuevo criterio que va dirigido a aquellos viticultores que firmen un compromiso de arranque, un supuesto que con los 15 puntos extra que se otorgan no resultará excluyente, pero si podría ser decisivo en caso de empate entre viticultores profesionales”.
Otra de las novedades que introduce la convocatoria es la concesión de cien puntos extra a aquellas parcelas que no hayan sufrido modificaciones de titularidad en el Registro de Viñedo desde el inicio de la actual campaña vitícola.
Cuantía de las ayudas
El cálculo de la ayuda de cosecha en verde dependerá de factores como el coste de la operación de la retirada de uvas o la pérdida de renta referida a la producción y a la superficie de cada viñedo. Por un lado, el cálculo de perdida de ingresos procede del precio medio de la uva de las campañas 2022, 2023 y 2024, que se ha estimado en 0,72 €/kg, y siempre sobre un rendimiento máximo de 6.500 kilos por hectárea.
Por otro lado, para el cálculo del coste de las labores que supone realizar esta medida, la Consejería de Agricultura toma como referencia el coste unitario actualizado por la sección de Estadística Agraria del Gobierno de La Rioja este año, que sube hasta los 533 euros por hectárea si la destrucción de racimos se hace manualmente.
Plazo de solicitud
El director general de Desarrollo Rural, David Martín, ha informado de que las solicitudes de ayuda, junto con la documentación requerida, se realizarán obligatoriamente a través de la plataforma habilitada en la sede electrónica del Gobierno de La Rioja. El plazo de presentación comienza mañana, 26 de marzo, y se prolongará hasta el próximo 23 de abril, a las 14.00 horas.
Una vez que se complete el proceso de comprobación de los datos a nivel administrativo y se hayan realizado los controles de campo, la Consejería de Agricultura remitirá el 7 de junio al Ministerio de Agricultura, por orden de prioridad, las solicitudes admisibles. De este modo, se prevé que antes del 30 de junio se publique la resolución de concesión de las ayudas.
En esa fecha, ha concluido la consejera Noemí Manzanos, los solicitantes conocerán la resolución con sus parcelas aprobadas, y deberán retirar completamente las uvas de éstas antes del 15 de julio. En este plazo también se debe comunicar la finalización y la solicitud de pago.