El presidente de la Copa, Massimiliano Giansanti, ha reaccionado a la noticia de la posible conclusión subrayando: «Si bien reconocemos la importancia estratégica y económica de fortalecer los lazos con Australia, es fundamental que cualquier acuerdo refleje una asociación verdaderamente equilibrada y el tamaño respectivo de nuestros mercados. Nuestras empresas se enfrentan actualmente a una gran incertidumbre, con el aumento de los costos de producción y la disminución de los ingresos. En este contexto desafiante, la agricultura no puede volver a ser utilizada como moneda de cambio para obtener ventajas en otros sectores».
Algunos informes sugieren que la ampliación del acceso al mercado para productos agrícolas sensibles, como la carne de vacuno, la carne de ovino y el azúcar, plantea interrogantes fundamentales sobre el rumbo de las negociaciones. Conceder ventajas desproporcionadas en estos sectores conlleva el riesgo de perjudicar a los agricultores europeos, distorsionar los mercados y debilitar el compromiso de larga data de la UE con los altos estándares de producción y la sostenibilidad rural.
El presidente de Cogeca, Lennart Nilsson, añadió: «La Comisión Europea debe garantizar que las ventajas en productos agrícolas sensibles sean estrictamente limitadas, genuinamente recíprocas y acordes con estándares de producción equivalentes, teniendo plenamente en cuenta el impacto acumulativo de los acuerdos comerciales. Cualquier acuerdo debe ser justo y no perjudicar al sector agrícola de la UE, a las comunidades rurales ni a la seguridad alimentaria a largo plazo, un elemento clave de la soberanía y la seguridad general de la UE».
Un acuerdo verdaderamente equilibrado y creíble debe salvaguardar la integridad y la resiliencia de la agricultura europea, garantizando que los agricultores y las cooperativas agrícolas no tengan que asumir una carga desproporcionada.