Ante las devastadoras consecuencias del incendio que el pasado 1 de julio afectó a las comarcas leridanas de la Segarra, Noguera y Urgel —con más de 5.500 hectáreas quemadas y la trágica pérdida de dos vidas—, la organización Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña ha hecho un conjunto de peticiones urgentes y a largo plazo para apoyar a los afectados y reforzar la resiliencia del sector agrario catalán.
Estas peticiones se tratarán el próximo miércoles en una reunión de Agricultura con la Delegada del Gobierno catalán y el Secretario de Presidencia.
Medidas urgentes para los afectados por el incendio
JARC pide al Gobierno que declare la zona afectada como "Zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil" (antigua zona catastrófica). Esta declaración permitiría activar una serie de medidas de apoyo inmediato, entre las que destacan:
- Ayudas directas para la restauración de fincas agrícolas quemadas.
- Exención fiscal de las ayudas recibidas.
- Bonificaciones fiscales y tributarias: exención del IBI, de la cuota de la Seguridad Social y del Impuesto de Actividades Económicas.
Otras demandas específicas a corto plazo incluyen:
1. Ayudas para reponer infraestructuras agrarias y maquinaria afectadas por el fuego, incluyendo sistemas de riego, almacenes y equipamiento agrícola.
2. Compensaciones por las segundas cosechas perdidas, especialmente en aquellos casos donde se había realizado la inversión inicial y constaba en la DUN, pero no se ha podido sembrar por daños en el suelo o la infraestructura de riego.
3. Cobertura del porcentaje de carencia de los seguros de incendio por parte de la Administración, dada la naturaleza imprevisible y el elevado impacto de estos siniestros.
Reivindicaciones estructurales para garantizar la viabilidad del sector.
Además de las medidas urgentes, JARC reclama cambios estructurales que permitan aumentar la resiliencia y la sostenibilidad de la actividad agraria frente a futuros riesgos climáticos y ambientales:
- Desburocratización urgente de los trámites para la mejora agraria (rompidas forestales, instalación de riego, etc.), para frenar el abandono de fincas e incentivar un mosaico agrario más gestionado y resistente al fuego.
- Impulso decidido en el regadío, con dos líneas prioritarias:
- Ayudas a la inversión en sistemas de riego para agricultores profesionales, jóvenes y explotaciones prioritarias.
- Abaratamiento del coste del agua para facilitar el acceso y la transformación de cultivos.
- Revisión del modelo de gestión de las zonas ZEPA y Red Natura 2000, donde el fuego se propagó rápidamente por la falta de gestión activa. JARC exige que el sector agrario sea reconocido como gestor clave del territorio, facilitándole la actividad dentro de estas áreas protegidas.
- Mejora de la coordinación entre todos los agentes implicados (Bomberos, ADF, Mossos, campesinos) durante emergencias, garantizando respuestas más ágiles, claras y eficientes.
Un llamamiento a la acción inmediata
Desde JARC se remarca que ante una situación tan crítica, las respuestas institucionales deben ser rápidas y efectivas, tanto para paliar los daños actuales como para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse. El sector agrario, que gestiona y protege el territorio día a día, necesita apoyo para seguir siendo un pilar fundamental de la sostenibilidad y el equilibrio rural en Cataluña.