Unió de Pagesos alerta de que aumentar la superficie del cultivo de la Denominación de Origen Cava podría provocar una caída de precios y generar una presión añadida en un mercado que ya se encuentra tensionado. El sindicato apoya la DO Cava, partidaria de mantener las hectáreas actuales de viña, y defiende que hay que centrar los esfuerzos en optimizar los cultivos existentes para sacarle mayor rendimiento.
De hecho, este posicionamiento también queda avalado por el estudio Posibilidades de expansión de la superficie de variedades de uva destinadas a Cava (Gil, Freixa y Jin, 2025), elaborado por la DO Cava, el Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario (CREDA), la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). El estudio expone que de media en el Estado español tan sólo se está aprovechando un 63,2% del potencial productivo de las plantaciones actuales.
El documento también pone de manifiesto que actualmente existe un gran volumen de stock, con 114 millones de botellas de cava almacenadas. En este contexto, concluye que para poder justificar un incremento del número de hectáreas cultivadas sería necesario que la demanda internacional aumentara un 66% de forma sostenida, un escenario improbable teniendo en cuenta las tendencias actuales del mercado y la pérdida de competitividad.
Por este motivo, Unió de Pagesos advierte que ampliar la superficie de viñedo no sólo provocaría un fuerte bajón de los precios, sino que también saturaría la capacidad de las empresas y bodegas elaboradoras para la acumulación de stock.
La organización agraria considera que para revertir la situación y reducir los stocks, es necesario trabajar para explorar nuevas líneas de comercialización, adoptar estrategias de diferenciación de cara al futuro y fomentar el consumo responsable.
La semana pasada el Ministerio de Agricultura aprobó una resolución que prevé limitar las autorizaciones de nueva plantación en la zona geográfica de la DOP Cava a un máximo de 0,1 hectáreas anuales hasta 2028, una medida que desde Unió de Pagesos se ve con buenos ojos para garantizar la estabilidad del sector y que exista un equilibrio entre la producción.