La Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Comunidad Valenciana ha extendido el radio de acción en la lucha contra el 'cotonet' de Sudáfrica (Delottococcus aberie) con la decisión de ampliar el reparto de trampas de atracción y muerte mediante feromonas y el insecticida piretrina a otras tres comarcas: la Plana Alta, Campo de Turia y Los Serranos, que se suman así a Campo de Murviedro y la Plana Baja, donde ya se estaba aplicando este procedimiento para hacer frente a la plaga.
El secretario autonómico de Agricultura, Roger Llanes, ha apuntado al respecto que "pese a que el proceso de distribución de estos dispositivos resultó complejo en un primer momento, vamos superando las dificultades iniciales y poco a poco hemos logrado alcanzar una velocidad de crucero que debe permitirnos atender la demanda de los agricultores interesados en apostar por este sistema de trampeo".
La Consejería de Agricultura entrega de forma gratuita un dispositivo a cada agricultor que previamente haya adquirido otro en el mercado y acredite la compra con la presentación de la correspondiente factura.
En estos momentos, el servicio de Sanidad Vegetal de la Consejería dispone de un stock de 200.000 trampas, lo que ha propiciado que pueda extender el reparto de las mismas a otras tres comarcas. En un primer momento la distribución de los dispositivos estuvo circunscrita a las dos comarcas más afectadas por el 'cotonet' procedente de Sudáfrica: Campo de Murviedro y Plana Baja.
Llanes considera "muy importante que los productores de cítricos instalen las trampas en sus parcelas para combatir el cotonet porque la persistencia de estos dispositivos es superior a un año y esa circunstancia va a permitir reducir las poblaciones y la dispersión del Delottococcus de cara a las próximas campañas".
Liberación masiva del parasitoide
Además, y dentro de las acciones que la Consejería de Agricultura está llevando a cabo para combatir esta plaga, destaca igualmente la intensificación de las liberaciones masivas del parasitoide Anagyrus aberiae, que fue importado de Sudáfrica a propósito como aliado en la lucha contra el Delottococcus.
En estos momentos los puntos de liberación del parasitoide ascienden ya a 98, repartidos a lo largo de 33 municipios y 11 comarcas, que van desde el Maestrazgo hasta la Vega Baja.