La transformación digital de las empresas es una tendencia al alza que viene dándose desde hace años, dadas las necesidades de controlar todo tipo de parámetros que ayuden a tomar decisiones fundamentadas en datos. Una orientación que, de hecho, se ha acelerado por las necesidades creadas por la pandemia de COVID-19, y durante la cual, el sector agroalimentario, teniendo en cuenta todos sus eslabones, desde los insumos y la producción, hasta la llegada de los productos al consumidor, ha tenido un gran protagonismo, poniendo a prueba, con resultados más que positivos, la logística, para hacer llegar a los ciudadanos los alimentos con total seguridad y celeridad.
En este contexto es en el que se mueve CLCircular, una start-up dedicada a la transformación digital de las operaciones logísticas de sus clientes mediante el aporte de datos generados por sensores IoT reutilizables. “Nuestro objetivo inicial es que se pierdan menos productos en los envíos, de forma que contribuimos a reducir el impacto del desperdicio alimentario, a reducir otros costes y a vender más”, explica Íñigo Alonso, CEO de CLCircular. Sus sensores transmiten, en tiempo real, la información sobre parámetros como localización, humedad, temperatura, etc. a la plataforma cloud de CLCircular, de forma que pueden emitirse alertas y generar datos para analizar, prevenir y decidir: “Nuestra apuesta es la captación del dato. Relacionamos los datos de nuestros sensores, los propios de cada cliente y los de fuentes externas para tomar decisiones basadas en datos, y no sólo en intuición. Es un camino, por eso hablamos de transformación digital, más que de digitalización”, señala.
Una transformación digital que, en el caso de CLCircular, además de contribuir a la seguridad alimentaria y a la llegada de la mercancía en perfectas condiciones, con la consiguiente disminución de pérdidas económicas y la posibilidad de conseguir más contratos, dada la calidad de los envíos, obedece a un modelo de economía circular, que además repercute en abaratar el coste del servicio, ya que “CLCircular es la evolución natural de nuestra marca Coollogger. Hemos pasado de vender dataloggers USB, a nuestros nuevos sensores en tiempo real, gracias al modelo de economía circular que hemos desarrollado. No tiene mucho sentido ambiental ni económico desechar sensores perfectamente útiles, por lo que nuestro modelo de negocio se basa en la recuperación y reutilización de sensores. Esto nos permite trasladar solo el coste por uso sin inversiones. Como dicen nuestros financieros, convertimos el Capex (gasto en capital) en Opex (gasto operativo), y de este modo, inversiones antes muy costosas, son ahora viables. Al recuperar los sensores tras la finalización de un viaje, se evita el desperdicio electrónico que supone utilizar dispositivos de un solo uso, reduciendo el impacto ambiental generado. La posibilidad de dotar de varias vidas a un mismo sensor, nos permite ser mucho más competitivos y ofrecer un servicio de altas prestaciones a un precio justo tanto para nosotros, para el cliente y para el medio ambiente. Así, llevamos el tiempo real no sólo a los aguacates o las vacunas; ahora también a la banana y otros productos con un menor precio”, destaca el director general de CLCircular.
Dentro del sector agroalimentario, retailers y consumidores finales buscan productos de calidad, seguros y a tiempo, por lo que con el uso de los servicios de CLCircular, los problemas relativos a la complejidad de la logística derivada de la vida útil limitada de los productos al tratarse de perecederos, las largas distancias que han de recorrer en muchos casos, y la burocracia que implica la comercialización, sobre todo internacional, se minimizan, pudiendo anticiparse a ellos, lo que a su vez, aporta mayor eficiencia a la comercialización. “Las alternativas son muy amplias una vez que tenemos los datos. ¿Business Intelligence para tomar mejores decisiones? ¿Algoritmos para predecir y evitar pérdidas en tiempo real? ¿Conexión con surveyors y aseguradoras? ¿Integración con el resto del ERP del cliente? ¿Blockchain? ¿Medición del impacto ambiental de las operaciones logísticas? ¿Códigos QR con los que comunicarse con clientes? Todas estas ideas ya son viables, y cada vez vamos a ver más posibilidades; queremos ser el socio de nuestros clientes en este campo de la transformación digital”, expone Alonso, quien subraya que las empresas que más demandan sus servicios son “exportadores e importadores de productos perecederos y todo tipo de empresas que desempeñan un papel en la cadena logística, porque conocen los problemas de primera mano”.
Actualmente, CLCircular trabaja con clientes en todo el mundo en su fuerte apuesta por la internacionalización, con planes continuos de expansión y la consiguiente apertura de delegaciones en Ecuador, Colombia, República Dominicana, Sudáfrica y México, entre otros países, lo que les lleva a realizar el 80% de sus ventas fuera de España. Además, apuestan por crecer en su oferta de propuestas innovadoras en los procesos de transformación digital: “Estamos dando un fuerte impulso a la parte de analítica de datos, donde hay un potencial enorme, y también a la interconexión de plataformas. Continuamente desarrollamos nuevas soluciones digitales al hablar con clientes y entender sus necesidades concretas. Una vez que el cliente imagina una operativa digital avanzada, el proceso de innovación se simplifica”, destaca Íñigo Alonso, quien subraya que “la transformación digital ha llegado para quedarse. Países como Alemania u Holanda nos llevan unos años de ventaja, pero la brecha se reduce de forma muy rápida. Somos los consumidores los que pedimos sostenibilidad, y las empresas que se lo propongan de forma genuina, tendrán una importante ventaja competitiva”.
Redacción Infoagro: Lydia Medero