Presidente, secretario y director de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, Juan Rafael Leal, Francisco J. Bernal y Jaime Martínez-Conradi, respectivamente, se reunieron la pasada semana con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Joaquín Páez, con quien trataron los temas hídricos de la cuenca y el déficit de este año 2020, superior al del anterior, que ya fue especialmente seco.
En este sentido, se puso de manifiesto la incertidumbre existente entre los agricultores y ganaderos, dado que una menor disponibilidad del agua redunda, consecuentemente, en una rentabilidad y competitividad inferior, y paralelamente, en un incremento de costes.
En los últimos años, el agua y el acceso a este recurso básico para el sector agrario, se ha convertido en una de las principales líneas estratégicas de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, que trabaja para garantizar el agua a quienes actualmente disponen de ella, pero también a los productores que no cuentan con este valioso input, para lo que ha constituido una federación de regantes de cooperativas.
Desde la federación se sostiene que el agua es sinónimo de riqueza y de empleo y que, por tanto, las administraciones deben llevar a cabo las infraestructuras hidráulicas y las inversiones necesarias para realizar un uso más eficiente de los recursos y redistribuirlos equitativamente entre todos los territorios.
Por tanto, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía se comprometió a realizar aportaciones al nuevo Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir, de carácter plurianual, el cual se elevará al ministerio correspondiente en unos seis meses, según avanzó Joaquín Páez. Paralelamente, los representantes de la federación han pedido que se destinen recursos a la mejora de la cuenca a través del programa Next Generation, impulsado por Bruselas, y que según ha concretado el Gobierno de España tendrá entre sus objetivos las políticas de transición ecológica y la digitalización.
Finalmente, tanto el presidente de la CHG como Cooperativas Agro-alimentarias pusieron en valor la actividad agrícola y ganadera andaluza, compartiendo la necesidad de trabajar conjuntamente para dotar de estabilidad al sector en cuanto a los recursos hídricos. En consecuencia, se comprometieron a estudiar las necesidades, las sensibilidades y los problemas, a fin de buscar soluciones, que garanticen la competitividad del sector y sigan promoviendo su desarrollo económico, social y medioambiental.