La consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, ha defendido el reconocimiento de la singularidad agraria valenciana, con una importante presencia del sector cooperativo, en cualquier regulación que afecte al sector y sobre todo en la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria que prepara el Ministerio de Agricultura.
Mollà se reunió el pasado viernes con la Federación de Cooperativas Agroalimentarias de la Comunidad Valenciana dentro del diálogo fluido con la entidad para retomar el debate sobre la nueva PAC, la estrategia europea 'De la Granja a la Mesa', los estudios del coste de producción o los avances de la Consejería en materia de lucha biológica contra la plaga del cotonet, el insecto que afecta principalmente a los cítricos.
"Las cooperativas son un pilar estratégico de la agricultura valenciana que permite distribuir los costes, dinamizar las operaciones comerciales y generar empleo en el entorno rural", afirmó la consejera, que coincidió con la postura de las cooperativas sobre la necesidad de disponer de un trato diferenciado al del resto de operadores en la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria, fundamentado en la figura del productor-socio, en la entrega del producto destinado a una venta en común y al carácter compartido tanto del valor generado como de los costes.
En este sentido, la titular de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica explicó el programa de la Consejería para oficializar los costes de producción en el territorio de la Comunidad Valenciana. Un estudio científico y transparente para convertir el coste real en una herramienta válida para la negociación y dotada de seguridad jurídica para todos los eslabones de la cadena.
El marco europeo fue otros de los grandes bloques tratados en la reunión, ante las reformas de la Unión Europea sobre la producción agraria, ganadera y pesquera y las exigencias en materia de biodiversidad y transición ecológica. Una serie de desafíos que cuentan con el compromiso del sector, aunque precisa de un periodo suficiente de adaptación y de apoyo económico para llevar a cabo el cambio.
La consejera añadió, además, la necesidad de que las exigencias fitosanitarias y de conservación "sean las mismas para todos los productores, también los de países terceros para evitar una competencia desleal que siga repercutiendo en las personas agricultoras, ganaderas o pesqueras que cumplen".
Mollà quiso destacar también la oportunidad para reducir costes y mejorar la rentabilidad que implica la transformación energética, una reconversión que desarrolla ampliamente el borrador de la Ley Valenciana de Cambio Climático y Transición Energética.
Respuesta alternativa y limpia al Cotonet
La Federación de Cooperativas Agroalimentarias de la Comunidad Valenciana expresó su inquietud ante el impacto de cotonet de les valls, cuyo plaguicida ha sido prohibido por la Unión Europea. La consejera Mireia Mollà anunció que el Ministerio ha autorizado la suelta del parasitoide que ha demostrado su eficacia contra el insecto en otras 4 parcelas (son 5 en total). La Consejería ya ha comenzado a criar el parasitoide del que hará un reparto gratuito.
"Esperamos que este método de lucha biológica sea un éxito, como el de la mosca de los cítricos. Ahora mismo contamos con el parasitoide y la feromona, dos estrategias limpias y complementarias de lucha contra el cotonet que nos permiten ofrecer una respuesta alternativa ante la prohibición y que han dado buenos resultados", señaló la consejera.
El sector cooperativo valoró la Mesa de Producción, que celebró su primera reunión a principios de marzo, y recordaron algunas cuestiones defendidas como la apuesta por la investigación, la creación de un fondo económico para momentos de crisis o la adopción de medidas paliativas y preventivas frente a los daños causados por la fauna silvestre.
El texto se refería también al desarrollo normativo y presupuestario de la Ley de Estructuras Agrarias, un impulso normativo que la consejera tildó de "urgente" y que ha garantizado seguir para velar por el avance de la misma, que corresponde a la Dirección General de Agricultura.