El Gobierno griego impulsa la implementación de un plan estratégico para la modernización de la infraestructura rural, que garantizará la transición exitosa a una agricultura competitiva y resistente al cambio climático, dijo el viceministro de Desarrollo Rural y Alimentación, Costas Skrekas en su discurso, el viernes, en la IV Conferencia sobre Desarrollo Sostenible en el Sureste de Europa y el Mediterráneo, organizada por The Economist en Atenas.
Hablando sobre el tema “Cambio Climático y Nutrición”, el viceministro señaló que el objetivo del Gobierno griego es agilizar el uso del agua y en general todos los insumos, en el contexto de la estrategia europea del campo a la mesa. El plan estratégico nacional para la reconstrucción de la infraestructura agroambiental permitirá recolectar y utilizar el agua de lluvia, al tiempo que protege los cultivos de eventos climáticos extremos, señaló.
Esto también acabará con el fenómeno paradójico que se observa en la actualidad, por un lado gastar millones de euros para compensar a los agricultores por los daños ocasionados por las inundaciones y por otro lado los propios agricultores pagan millones de euros cada año para bombear agua del acuífero subterráneo para regar sus cultivos.
Skrekas expresó el optimismo de que la agricultura griega puede avanzar muy rápidamente hacia una nueva era que se distinguirá por los productos competitivos y el uso racional de los recursos naturales. Un papel clave en esta transición será desempeñado por el sistema de asesoramiento agrícola diseñado por el Ministerio de Desarrollo Rural y Alimentación con el fin de mejorar la formación de los agricultores y permitir que los productores aprovechen las prácticas agrícolas inteligentes modernas.
El objetivo es producir productos agroalimentarios de calidad y comunicar eficazmente sus beneficios a los consumidores para que los productores puedan garantizar mejores precios, dijo el viceministro.
Con respecto al papel de la nutrición en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, Skrekas destacó la importancia de un consumo adecuado de alimentos. "Podemos reducir el impacto en el medio ambiente estableciendo nuevas prioridades con énfasis en la reducción del desperdicio de alimentos y la producción de energía a partir de desperdicios agrícolas", dijo, y agregó que todas las opciones disponibles deben ser consideradas para apoyar los ingresos de los agricultores y proteger el medio ambiente.