Aprender a utilizar el agua de manera más eficiente nos permitirá avanzar hacia la sostenibilidad del sector agrícola y, por ende, de la sociedad.
Nuestro objetivo: adoptar soluciones y tecnologías innovadoras destinadas a incrementar la productividad del agua, o lo que es lo mismo, reducir la huella hídrica del cultivo, con el propósito de minimizar el volumen de agua consumida por cada kg de alimento producido.
A continuación, compartimos cuatro claves para poder aumentar la productividad del agua en la agricultura y avanzar hacia unos cultivos más rentables y con menor impacto ambiental:
Asesoramiento al agricultor para la elección del cultivo óptimo y las soluciones tecnológicas más apropiadas para alcanzar una mayor rentabilidad.
Modernización del regadío y mejora de la eficiencia de los equipos, infraestructuras y técnicas de riego.
Monitorización adaptada a los factores particulares de cada explotación para proporcionar al agricultor información de valor precisa para tomar mejores decisiones.
Formación al agricultor en el uso de nuevas herramientas digitales en el marco de la agricultura inteligente, para que pueda estar más preparado para afrontar los retos del sector agrícola, como garantizar el suministro de agua y aumentar el rendimiento de sus cosechas.