La cosecha 2017/2018 de caña de azúcar se estima en 646,34 millones de toneladas, con una caída del 1,7% en comparación con las 657,18 millones de la temporada pasada. Los números son del 2º levantamiento de la actual cosecha, divulgado por la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab).
El área cosechada presenta una reducción del 3,1%, pasando de 9,05 millones a 8,77 millones de hectáreas. La menor disponibilidad tiene relación con la desistencia y devolución de áreas de proveedores distantes de las unidades de producción, principalmente aquellas en que hay dificultad de mecanización.
El retroceso en la producción no es mayor debido al aumento del 1,5% en la productividad, que ha pasado de las 72,62 toneladas por hectárea de la cosecha anterior a 73,73 toneladas por hectárea.
La prioridad sigue siendo la producción de azúcar, que debe alcanzar los 39,39 millones de toneladas, un aumento del 1,8% con respecto a la cosecha anterior, de 38,69 millones de toneladas. Con esta tendencia, la producción de etanol registra una reducción del 6,1%, pasando de 27,81 a 26,12 millones de toneladas.
La caída se produce sólo en el etanol hidratado, el que va directo a las bombas de combustible. El anhidro tiene un mercado garantizado en la mezcla con la gasolina y no presenta variaciones en la producción. Mientras el hidratado cae el 10,2% y sale de 16,73 a 15,02 mil millones de litros, el anhidro sube de 11,07 a 11.09 mil millones de litros, con un aumento del 0,2%.
En este levantamiento, Conab divulga también el porcentaje de cosecha mecanizada en el país. La estimación de esta cosecha es que el 90,2% del área de cosecha adopte la tecnología. En la Región Centro-Sur, el porcentaje es del 95,6%, mientras que en el Norte-Nordeste es de apenas 23,2%, debido a la dificultad de actuación mecánica en un relieve más accidentado.
Conab hace cuatro estimaciones a lo largo del año-cosecha de la caña de azúcar. Los datos de este segundo levantamiento fueron recolectados entre los días 30 de julio y el 12 de agosto.