Durante el mes de julio se han registrado continuas tormentas de pedrisco, en ocasiones de gran virulencia, que han provocado daños en más de 260.000 hectáreas aseguradas de cultivo, lo que supone una indemnización estimada que puede superar los 50 millones de euros. La amplitud de la superficie dañada triplica a la media de hectáreas afectadas por pedrisco de los últimos 15 años para dicho mes.
A pesar de que las precipitaciones se han repartido con gran irregularidad a lo largo de gran parte del país, los daños más importantes se han producido en la mitad norte de la Península.
Por comunidades autónomas, Aragón es la más afectada, con una previsión de indemnización de casi 17 millones de euros. Las tormentas de pedrisco han caído en repetidas ocasiones sobre las tres provincias, generando daños fundamentalmente en cereales, con más de 42.800 hectáreas afectadas, y frutales, sobre todo en las comarcas del Bajo Cinca y La Almunia, con más de 3.400 hectáreas dañadas. También hay superficie afectada de uva, cereza y alguna hortaliza.
Le sigue la comunidad autónoma de Castilla y León, con una indemnización prevista de 12 millones de euros. La producción de cereales ha sido la más afectada por los numerosos episodios de pedrisco registrados, con una superficie dañada de casi 152.500 hectáreas y con daños altos en algunos casos, ya que gran parte del cultivo se encontraba en vísperas de recolección. Burgos, Soria y Valladolid son las provincias más afectadas.
Tras estas dos comunidades se sitúan Castilla-La Mancha y Cataluña, en las que la previsión de indemnización alcanza los 6 millones de euros en cada una. En la primera, las producciones más afectadas son las de cereales, con casi 25.800 hectáreas siniestradas; uva de vino, con 5.840 hectáreas dañadas; y alguna hortaliza, como el melón. Los daños se han repartido entre prácticamente todas las provincias en función del cultivo.
En el caso de Cataluña, los cereales vuelven a ser los que más superficie afectada concentran, más de 13.280 hectáreas, entre los que destaca fundamentalmente el maíz; y los frutales, con casi 2.900 hectáreas dañadas. Las provincias en las que más han afectado los pedriscos han sido Lleida y Girona, aunque también hay daños en Barcelona.
Entre otras comunidades que también se han visto afectadas por la intensa actividad tormentosa del mes de julio, destacan La Rioja, con una indemnización estimada de 1,8 millones de euros y daños fundamentalmente en producciones de cereales y frutales; la Comunidad Valenciana, también con 1,8 millones de euros de indemnización, y con daños en cítricos y en uva de vinificación, fundamentalmente en la Denominación de Origen Utiel-Requena; y Navarra con 1,5 millones de euros de indemnización estimada, con daños sobre todo en cereales, uva de vinificación (sobre todo de la Denominación Rioja) y algo de frutales.
Los citados son los daños registrados en el mes de julio, pero este fenómeno meteorológico se ha venido repitiendo desde el principio de la primavera (en total, en lo que llevamos de año, la superficie asegurada afectada por este fenómeno climático en toda España asciende a más de 422.600 hectáreas) y las previsiones continúan apuntando a la ocurrencia de nuevas tormentas.
De cara a los nuevos siniestros que se puedan producir, y para poder agilizar los trabajos de peritación y posterior valoración de los daños, es muy importante que se remitan los partes de siniestro a la mayor brevedad posible. Para Agroseguro es un objetivo prioritario ofrecer el mejor servicio a los asegurados afectados. Ha de recordarse, además, que todos los daños producidos por estos eventos se encuentran cubiertos por el Sistema de Seguros Agrarios.
Las extremas y muy variables condiciones meteorológicas que se vienen produciendo durante los últimos años y los perjudiciales efectos que pueden tener en las cosechas, unido a la solvencia que Agroseguro ha demostrado para hacer frente a estas situaciones, ponen de manifiesto la conveniencia que tiene para los agricultores contar con el respaldo de un seguro agrario.