En ciudades marcadas por la concentración demográfica y el crecimiento urbano, proyectos como las azoteas verdes y los huertos urbanos se consolidan como opciones recreativas y ecológicas.
Por sus características de "sobre desarrollo" en el Distrito Federal, por ejemplo, resulta inviable destinar grandes áreas para reservas ecológicas, y la alternativa es "aprovechar la infraestructura existente qué tenemos: azoteas, paredes, traspatios", dijo Lily Foster.
En entrevista con Notimex, la fundadora de la organización civil Metro Huerto, explicó que por ello orientan su labor a la capacitación y orientación de ciudadanos que quieren iniciar su propio huerto en casa, para autoconsumo.
Un huacal, tierra, fertilizante y un sencillo sistema de riego son suficientes para establecer un huerto particular, explicó la agrónoma y ecologista.
El huacal es un contenedor sumamente fácil de encontrar en cualquier mercado, "tiene la profundidad que se requiere, unos 30 centímetros, sobre lo cual puedes sembrar una variedad de cultivos", señaló.
El modelo de agricultura urbana, popularizado en México desde hace unos 10 años, también incluye las azoteas verdes que representan al mismo tiempo una opción recreativa en las urbes, explicó Juan Manuel Ibarra.
El proyectista de la empresa Azoteas Verdes detalló que se trata de "una inversión, porque va a aumentar en primer lugar la plusvalía de mi casa, de mi bien inmueble".
Finalmente, detalla, "estamos teniendo un jardín en un área que estaba totalmente olvidada, que eso son las azoteas".
El proyecto de azoteas verdes nació en Alemania, hace 40 o 50 años, aunque en México apenas se lleva trabajando en estos proyectos "casi un poquito más de cinco años", recuerda Ibarra.
Julia Cuéllar es propietaria de una azotea verde desde hace seis meses, y en su opinión, un huerto o un jardín en la azotea, o ambas opciones, generan un bienestar y transforman la visión de lo que se tiene en la ciudad.
Fue la transformación de un espacio antes olvidado, "pasamos de tener un departamento de 115 metros a tener una casa de 230; nos sentimos en una casa de dos plantas con patio, donde en el verano podemos poner una alberca y el niño juega con sus amigos".