Se vuelve a relanzar el debate sobre los transgénicos.
Este estudio se basa en que el transgénico y el pesticida que van asociados, han sido estudiados a largo plazo (2 años), hecho significativo, cuando normalmente los estudios sobre efectos a la salud de los transgénicos, son escasamente evaluados, durante 3 meses.
Por tanto, es inconcebible que los transgénicos agroalimentarios puedan escapar de una evaluación sanitaria rigurosa y prolongada, ya que el 99 % de las plantas modificadas genéticamente cultivadas en la superficie del planeta son plantas que acumulan plaguicidas en sus tejidos.
Los datos arrojados deberían servir para exigir la aplicación del principio de precaución, y para realizar estudios complementarios profundos, mucho más largos en el tiempo, y llevadas por laboratorios independientes.