La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) ha advertido de la necesidad de que las administraciones no confundan el ahorro y la eficiencia de las instalaciones con la autorización de dotaciones deficitarias e insuficientes para las demandas de agua de los distintos cultivos.
El secretario general de Feragua, Pedro Parias, ha manifestado que las dotaciones previstas en el Plan Hidrológico del Mediterráneo, que tiene la aprobación inicial del gobierno andaluz, son ''deficitarias'' y de media un diez por ciento inferiores a las estipuladas en la Agenda del Regadío Horizonte 2015, realizada por la Junta.
Parias ha efectuado estas declaraciones durante la presentación en Vélez-Málaga (Málaga) de la guía ''Buenas prácticas para un regadío sostenible''.
El representante de Feragua ha precisado que ''dando menos agua que la que requieren los cultivos, la administración no logrará ahorrar agua, sino hipotecar el futuro del regadío, condenándolo a la falta de competitividad en los mercados''.
Ha añadido que Feragua ya ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que revise las dotaciones netas propuestas por la Junta, que son insuficientes en algunos cultivos de la demarcación del Mediterráneo, y especialmente, en los que se desarrollan en la costa de Málaga.
Así, Parias ha informado de que para los cítricos, el Plan Hidrológico de la Demarcación del Mediterráneo asigna una cantidad de metros cúbicos por hectárea un 19 por ciento inferior a lo que se fija en la Agenda de Regadíos.
En el caso de las hortalizas al aire libre y los frutales, el déficit entre ambos planes se eleva al 19 y al 67 por ciento, respectivamente.
Con respecto a la guía presentada, promovida por Feragua y expertos de la Universidad de Córdoba, se trata de la primera que se hace en Andalucía elaborada para regantes ''y pensando específicamente en los cultivos de la comunidad''.
La guía, de la que se ha editado un folleto divulgativo, ofrece pautas y recomendaciones para ahorrar agua y energía, conservar el suelo, prevenir la contaminación difusa y mejorar la biodiversidad.