En riesgo de perderse se encuentran más de 100 hectáreas de tomate por la aparición de plagas, situación que podría salirse de control debido a que los productores no tuvieron dinero para comprar insecticidas.
Actualmente se encuentra la cosecha de tomate que inició a finales del 2011 en la que por hectárea sembrada logran sacar alrededor 5 mil cajas que son trasladadas hasta la ciudad y de ahí se distribuyen a diferentes proveedores de Altamira y Tampico.
“Tan sólo en lo que respecta a la Congregación de Llano Grande se perdería alrededor del 50 por ciento y no hay dinero para combatir el gusano cuerudo o la mosca blanca”, puntualizó el productor Ildefonso Escobar Mar quien reconoció que deben solicitar prestado para poder sacar adelante la producción.
Para que una hectárea de la productividad que se requiere es necesario invertir en promedio 30 mil pesos porque de lo contrario en la cosecha sólo tendrían pérdidas y no recuperarían el dinero utilizado.
En la zona del Tamesí son aproximadamente 300 ejidatarios que siembran además de tomate, chiles, pepinos, calabaza, maíz y frijol, pero son pocos los que reciben apoyos por parte de las autoridades.