ESPAÑA 28/06/2011
Una de las señas de identidad de IGP ‘Cítricos Valencianos’ reside en el hecho de apostar por ofrecer a sus clientes la certificación de calidad, que obtienen todos sus productos tras someterse a rigurosos controles que empiezan en el campo y llegan hasta los almacenes de acondicionamiento y envasado. Estos aspectos fundamentales hoy en día para las empresas hortofrutícolas españolas han cobrado una especial importancia, debido a las actuales circunstancias que está viviendo Europa como consecuencia de la denominada ‘crisis del pepino’.
Al hilo de esta cuestión, no hay que olvidar que la actual crisis alimentaria ha contribuido de forma determinante a que la imagen de las frutas y las hortalizas españolas quede bastante mermada, por ello hay que sacar a relucir todos los argumentos posibles para conseguir recuperar la confianza del comprador europeo en nuestros productos hortofrutícolas, como es el caso de los cítricos.
Así, el rasgo diferenciador de los productos de la IGP ‘Cítricos Valencianos’, que se concreta en el constante refuerzo de los procesos de certificación, cobra una especial relevancia en estos momentos, ya que ante la incertidumbre que genera la presencia de la bacteria E. Coli en los alimentos, nosotros estamos en disposición de garantizar que nuestros naranjas y clementinas cuentan con todas las garantías en materia de seguridad alimentaria.
En particular, nuestro Consejo Regulador es el encargado de certificar los cítricos (naranjas, limones y mandarinas) cultivados, recolectados y confeccionados en la Comunidad Valenciana, como producto final, que presentan los requisitos establecidos por el Reglamento de la IGP ‘Cítricos Valencianos’.
Así, se vuelve a demostrar que estar bajo una Indicación Geográfica Protegida, como es el caso de ‘Cítricos Valencianos’ supone estar amparados bajo una marca de calidad que imprime un valor añadido a los productos, no sólo a la hora de su comercialización, sino al transmitir confianza y seguridad alimentaria a los consumidores de la Unión Europea que llevan nuestra fruta a sus mesas.
Por ello nuestro principal objetivo pasa por obtener altas cotas de calidad en los cítricos que proceden de los campos valencianos, así como asegurar el prestigio de este tipo de cultivos, gracias a la implementación de controles que aseguren la obtención de un producto que reúna todas las garantías para el consumo humano.
En definitiva, se trata de poner de manifiesto que las mandarinas, los limones y las naranjas auspiciados por la figura de calidad ‘Cítricos Valencianos’ disponen de un sello de calidad y de origen, que transmite confianza a los consumidores, consiguiendo que estos sigan llenando las cestas de la compra con unos productos que no alberguen dudas en cuestiones sanitarias.