La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, rechazó el martes las críticas de España y de otros países como Bélgica sobre su gestión de la crisis sanitaria vinculada a la bacteria E.coli
La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, rechazó el martes las críticas de España y de otros países como Bélgica sobre su gestión de la crisis sanitaria vinculada a la bacteria E.coli, al margen de una reunión extraordinaria con sus homólogos europeos en Luxemburgo.
''Una vez más aseguré a mis colegas que hacemos todo lo posible para determinar cuanto antes los orígenes'' de la contaminación, que ya causó la muerte de 25 personas, 24 de las cuales en Alemania, declaró Aigner a la prensa.
España acusó a Alemania de haber arruinado a sus agricultores al señalar como culpables en un primer momento a los pepinos procedentes de Andalucía, una sospecha que no fue confirmada por los análisis de laboratorio.
Madrid también reclamó que Alemania compense a sus agricultores, pero Aigner rechazó esta demanda, juzgando que hay que dar ''una respuesta europea a un problema europeo''.
La ministra belga de Agricultura, Sabine Laruelle, consideró por su parte el martes que las autoridades sanitarias alemanas había actuado un poco ''a la ligera'' al lanzar una alerta europea sobre los pepinos, cuando la crisis tiene su foco en el norte de Alemania.
La epidemia, cuyo origen sigue sin conocerse, se debe a una cepa muy rara de la bacteria Escherichia coli (E.coli) enterohemorrágica (Eceh) que provoca diarreas sanguinolentas y, en los casos más graves, trastornos renales mediante un síndrome denominado SHU que pueden ser mortales.