Chile 01/12/2011


Los equipos pulverizadores hidroneumáticos bien calibrados consiguen una aplicación de buena calidad
Si bien, la calidad de la fruta que hoy se vende, comparado con las últimas décadas, ha mejorado considerablemente aún se evidencian causales de rechazo de la fruta, afectando la imagen de la producción agroalimentaria nacional.
En este contexto el INIA, a través de sus proyectos, hace hincapié en la calidad de las aplicaciones de plaguicidas considerando la calibración de los equipos un factor relevante en la efectividad del control de las plagas en frutales.
Iniciativa del INIA La Cruz que se realiza en el marco del proyecto Innova Corfo, “Desarrollo de tecnologías nóveles de manejo de plagas para la producción sustentable de cítricos” apunta precisamente a promover prácticas y tecnologías tendientes a reducir el uso de plaguicidas mediante aplicaciones más ajustadas y racionales. El objetivo principal de esta iniciativa consiste en aumentar la sostenibilidad del rubro citrícola a través de la incorporación de técnicas y herramientas nóveles en el manejo de plagas.
La paulatina incorporación de normas, nuevas legislaciones, reglas impuestas por la Comunidad Europea y el retail hacen que los temas de sanidad e inocuidad de los alimentos hoy cobren gran importancia sumado a que los consumidores son cada vez mucho más conscientes y exigentes en estos aspectos.
El INIA a través de una serie de iniciativas, impulsa y promueve estrategias tendientes a reducir el uso de plaguicidas para controlar plagas de una forma mucho más sostenible desde el punto de vista económico, ambiental y social.
Para ello cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por entomólogos y expertos en maquinaria agrícola tanto del INIA La Cruz como de sus otros centros regionales de investigación (Raihuén y Rayentué) quienes capacitan a los agricultores sobre cómo calibrar sus equipos para una correcta pulverización.
Jorge Riquelme, Patricio Abarca, José Montenegro, Paola Luppichini y Natalia Olivares conforman este equipo, que ha combinado dos áreas de la investigación que se complementan mutuamente para enfrentar mejor el problema de las plagas en frutales. “A través de los años de experiencia en el manejo integrado de plagas hemos visto que uno de los principales problemas para el control de plagas es la calidad de la aplicación y en este punto un factor muy importante es la calibración de las maquinarias. De ahí que este aspecto sea parte fundamental del proyecto”, señalan las investigadoras.
Paola Luppichini y Natalia Olivares, quienes además afirman que “muchos agricultores piensan que realizando aplicaciones con altos volúmenes están protegiendo el cultivo de las plagas. Pero, la verdad es que pulverizaciones de este tipo pueden producir efectos negativos en el ambiente, en la salud de las personas que realizan estas labores y finalmente son poco efectivas”.
Una práctica concreta tiene que ver justamente con saber calibrar y ajustar la maquinaria agrícola, ya sean tractores y equipos pulverizadores. Jorge Riquelme y Patricio Abarca, expertos en mecanización agrícola afirman que “este procedimiento, con todas las variables que implica, ha demostrado ser un aspecto primordial para lograr buenas aplicaciones y con la mayor eficiencia posible”. Agregan que la importancia de una buena calibración de los equipos “no sólo impacta en un menor uso de productos fitosanitarios, sino que también aminora los costos de una aplicación y disminuye el impacto ambiental provocado con la deriva y escurrimiento al suelo de los plaguicidas”.
Estuvimos en terreno durante una de las innumerables actividades que el equipo técnico viene realizando intensamente durante el último año. Esta tuvo lugar en el huerto de cítricos Il Frutteto en las cercanías de Lliu Lliu en Limache, donde el doctor Riquelme explicó que lo primero es “realizar una inspección del conjunto tractor–pulverizador y efectuar modificaciones del equipo, si es que fuese necesario, en compañía del operador que habitualmente utiliza la maquinaria en el predio”. Esto, agrega, “se hace para ver cuáles son las principales falencias que se producen en las aplicaciones en cítricos y los principales hitos a los cuales hay que apuntar para obtener una calibración adecuada”.
A través de un ejercicio de calibración, el agricultor puede saber exactamente el volumen de aplicación que está utilizando y compararlo con lo que el huerto demanda de acuerdo al desarrollo fenológico de las plantas, sumado a todos los otros factores que deben conjugarse para que esta aplicación sea exitosa.
En esta oportunidad se trataba de equipos pulverizadores hidroneumáticos. Y con este tipo de pulverizadores, dicen los especialistas, “se puede conseguir una aplicación de buena calidad, ajustando muy bien el volumen de aplicación, generando gotas de buen tamaño y gran penetración al follaje gracias al caudal de aire que genera su ventilador”.
Durante la jornada de transferencia en terreno, los investigadores son enfáticos en recalcar que “son varios los factores que hay que considerar al momento de una aplicación de productos fitosanitarios. Uno de ellos son las condiciones ambientales, tales como viento, el cual no debe superar los 6,5 km/hr., velocidad visualmente apreciable cuando las hojas de los árboles se mueven suave y constantemente. “Vientos mayores aumentan la pérdida de la pulverización a lugares indeseados. Es lo que se conoce como deriva. La temperatura no debe superar los 25°C y la humedad relativa no debe ser inferior al 40%. Estos últimos factores afectan considerablemente la pérdida de gotas finas por evaporación”.
Hay otros factores que también son importantes: estado de desarrollo fenológico tanto de las plantas como de las plagas, los hábitos y condiciones de desarrollo de las plagas. “Este conocimiento contribuye a ajustar volúmenes y elegir la técnica de aplicación más correcta”, explican en terreno a los operarios del predio.
Para apreciar visualmente el cubrimiento de las gotas en el follaje, en este ensayo se utilizó la metodología del uso de papel hidrosensible, que son pequeñas unidades de papel color amarillo que se tiñen de azul al contacto con la gota. De esa forma, el agricultor puede apreciar y discernir la forma en que las gotas llegaron al árbol. Los papeles hidrosensibles se ubican entre las hojas, representando fielmente al follaje en, al menos, tres árboles de una hilera a diferentes alturas y profundidades de la planta.
¿Cómo interpretar las gotas recepcionadas en el papel hidrosensible?. Lo explican los expertos: “Aquellos teñidos totalmente azul indican exceso de aplicación, y los que quedan amarillos muestran deficiencia en esos sectores. Por lo tanto, una buena aplicación lo indicará un papel con un fondo amarillo con muchas y pequeñas manchas azules, éstas últimas representando a las gotas pulverizadas. Lo que se desea es una gran cobertura de gotas en el follaje con el menor gasto de mezcla posible”.
El proyecto tiene una duración de cuatro años con financiamiento INNOVA Chile de Corfo y tiene una cobertura que va de la IV a la VI regiones. Las empresas asociadas a este proyecto son la Sociedad Agrícola Uni Agri Ovalle Ltda., Desarrollo Agrario S.A., Agricom Ltda., Sociedad Agrícola La Rosa Sofruco S.A., Exportadora Propal S.A., Rojasi, controladores biológicos Ltda. y Agrobichos.
Felipe Thompsen, administrador y propietario del predio Il Frutteto señala que los ensayos que se han realizado en su predio han sido muy decidores. “Es primera vez que trabajamos con el INIA y la verdad es que, por lo que hemos apreciado en los tratamientos, ha habido diferencias importantes en las aplicaciones y hemos podido comparar lo que ocurrió esta vez respecto a las aplicaciones anteriores. En estos ensayos hemos probado nuestra calibración versus la calibración que nos proponen los investigadores del INIA”.
Natalia Olivares y Paola Luppichini cuentan que los ajustes de los equipos se han hecho considerando que la principal plaga presente en este predio es el chanchito blanco. “Les hemos propuesto que en una semana más realicen monitoreo de la plaga con la intención de volver en unos 15 días para ver qué ocurrió en el huerto”. Siempre basado en los principios de una estrategia para reducir los costos, aumentar la eficacia y producir alimentos con menor cantidad de residuos tóxicos”.