Se desea felicitar públicamente a la Guardia Civil tras conocerse que diez individuos han sido imputados y más de 7.000 kilos de aceituna recuperados en actuaciones de los agentes por robos continuados en la provincia de Badajoz
El sindicato agrario recuerda que la sentencia que deroga los bandos municipales para autorizar el ‘rebusco’ ha sido clave para facilitar la labor de la Benemérita
La organización profesional Apag Extremadura Asaja desea felicitar públicamente a la Guardia Civil tras conocerse que diez individuos han sido imputados y más de 7.000 kilos de aceituna recuperados en actuaciones de los agentes por robos continuados en la provincia de Badajoz en la última semana del año 2010, coincidiendo con la recolección de la aceituna. Ocho de los diez detenidos en las poblaciones de Villafranca de los Barros, Fuente del Maestre, Solana de los Barros, Almendralejo y Lobón son rumanos y dos de nacionalidad española.
Bibiano Serrano, presidente de esta organización agraria, recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) declaró nulo, tras una denuncia del sindicato, los bandos de los Ayuntamientos en los que se autorizaba el ‘rebusco’, es decir a recoger la uva y la aceituna de las propiedades privadas una que vez que el propietario terminaba la campaña.
Esta sentencia, que ha creado jurisprudencia, ha ayudado a la hora de controlar de los productos y sobre todo conocer el origen de su transporte, “pero sobre todo facilita la labor a la Guardia Civil para paliar los robos en los campos ya que antes, sin ella, si la Benemérita interceptaba a los cacos con el material robado, pero con el bando municipal en su poder, éstos podían transportar el fruto sin tener la obligación de demostrar su procedencia, y ahora deben de tener todos los documentos en regla y si no los tienen son detenidos”.
Con anterioridad a este pronunciamiento judicial, se venía practicando un “rebusco descontrolado”, advierte el presidente de la organización agraria, que causaba problemas como daños en las parcelas, aumento de robos o desconocimiento sobre si los productos del ‘rebusco’ cumplían los controles sanitarios o fisiosanitarios.
“De esta manera se impidió que los bandos municipales se arrogaran la legitimidad o el derecho a permitir libremente en propiedades privadas sin limitación alguna”, señala Bibiano Serrano, quien recuerda que únicamente los propietarios de las fincas deben de autorizar la entrada en sus propiedades.