Los productores del llamado corredor seco centroamericano fueron los más afectados por la ausencia de lluvias, desde agosto del 2009.
A causa del fenómeno El Niño, el sector agropecuario de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Panamá, perdió en su conjunto cerca de US$70 millones, según datos preliminares a diciembre 2009 revelados por la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), para el Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) que reúne a los Ministros de Agricultura de la región.
El Niño ocurre cuando las aguas superficiales en la parte oriental del Océano Pacífico Ecuatorial son más cálidas de lo normal y se mantienen así por varios meses, lo que ocasiona un comportamiento anómalo del océano, que repercute de manera directa el clima en diversas partes del mundo.
En América Central, el fenómeno se manifiesta desde junio 2009 con una temporada de lluvias inferiores a la media y otra temporada seca más intensa y prolongada.
“En esta ocasión tuvimos un Niño moderado y según los pronósticos entre abril y junio del 2010 las temperaturas de las aguas superficiales en el Océano Pacífico Ecuatorial tenderán a normalizarse”, apunta el informe.
En la mayoría de los países centroamericanos, las precipitaciones mostraron disminuciones importantes a partir de junio 2009, extendiéndose hasta finales de la estación lluviosa. Esta situación impactó principalmente la producción de granos básicos y trajo una disminución de los caudales de los principales ríos en la región.
Las áreas que sufrieron más impacto fueron las ubicadas dentro del denominado Corredor Seco Centroamericano, donde pequeños productores ven amenazada su seguridad alimentaria.
Unas de las principales y nuevas recomendaciones de los expertos es “implementar un programa más agresivo de cosecha de agua y crear reservorios en las zonas más afectadas por la disminución en las precipitaciones. Esto permitirá el almacenamiento para atender situaciones críticas durante el período seco”.