ESPAÑA 03/08/2009
El año 2009 está siendo especialmente duro para el campo malagueño. Al derrumbe generalizado de los precios de todos los productos agrícolas y ganaderos se suma el aumento masivo de robos. Si hasta ahora, los ladrones se hacían con grandes botines de aceitunas, castañas, aguacates, aperos de labranza y hasta maquinaria agrícola, ahora cunde una nueva moda entre los cacos de La Axarquía: las púas de mango. Así lo han denunciado en la oficina de ASAJA en Vélez- Málaga numerosos socios, hartos de ver cómo los hurtos en el campo quedan impunes.
¿Y qué consiguen los ladrones con cortar ramas de los mangos? Pues, como en casi todo, hay un mercado negro que hace su agosto. Los ladrones roban las ramas y las venden en viveros ilegales, que las utilizan para injertos. Cada ramita la venden más o menos a un euro. “Es imposible saber cuántas púas de mango se ha robado en los últimos días, ni el valor que alcanzan, pero muchísimos agricultores se están viendo afectados desde el pasado mes de junio”, comenta Benjamín Faulí, técnico de Frutas y Hortalizas de la asociación agraria.
Y es más, los ladrones no sólo destrozan los árboles, sino que además dejan al agricultor sin producción para el año que viene, ya que quitan las ramas que producirán en la siguiente campaña. A este daño, que ya es mucho, hay que sumar la posible proliferación de enfermedades que estos hechos pueden acarrear, ya que los cortes y los injertos se hacen sin control fitosanitario alguno. “Los injertos tienen su técnica, es preciso utilizar instrumentos previamente desinfectados con lejía al 1% para que no se transmita la infección, pero cualquiera sabe cómo lo hacen los rateros y los viveros ilegales”, añade Faulí, quien insiste en que la mejor manera de cortar los robos es que los viveros ilegales se queden sin clientes. “Es preciso que todo el mundo compre su planta en viveristas autorizados y legalizados, que tienen sus plantas madre y el control correcto del proceso”, puntualiza.
Ante situaciones como estas cabe recordar que la malformación del mango se transmite por injertos, instrumentos de poda, ropa y calzado, etc, “por lo que todas las precauciones que se tomen en este sentido son pocas”.
Como se sabe, la Axarquía es una zona privilegiada para el cultivo de mango y cuenta con una superficie de 2.600 hectáreas, que producen una media de 10.000 toneladas de este fruto tropical, unas cifras que el año pasado dejaron en la provincia una facturación de unos 11 millones de euros.
Para este año, augura Faulí, se espera una excelente cosecha, que se iniciará el próximo mes con las variedades más tempranas.