ESPAÑA 24/06/2009
Dentro de la adquisición de unos hábitos de vida saludables, cobra especial importancia la alimentación. En este sentido influye la cantidad de comida que tomamos así como la calidad de los alimentos. Para cuidar este aspecto en función del tipo de vida que llevamos, nuestro trabajo, la actividad diaria y el ejercicio físico, la Asociación “5 al día” nos da algunos consejos:
Trabajo sedentario: Estar sentados durante 8 horas frente al ordenador afecta a la salud de los trabajadores. Acarrea problemas de espalda, oculares y, cómo no, de alimentación. Las personas con trabajos sedentarios en los que la actividad física es prácticamente inexistente deben ingerir alimentos que aporten vitaminas, minerales, fibra y proteínas de calidad pero que no tengan un exceso de calorías, ya que el gasto a lo largo del día es más reducido. Así, debemos asegurar las frutas y las hortalizas, pues son un grupo de alimentos ricos en nutrientes pero con pocas calorías. Ejemplo de ello es la sandía, que tiene un alto contenido en agua, los albaricoques, nísperos, bayas o cítricos, muy ricos en vitaminas A y C, betacarotenos y flavonoides, o todas las hortalizas de hoja verde, muy ricas en antioxidantes y bajas en energía, son excelentes para mejorar los problemas circulatorios en las extremidades inferiores, cuyo riego se ve afectado por posturas incorrectas o posiciones continuadas.
Trabajos de alto gasto energético: Los trabajos en los que desarrollamos una gran actividad requieren aportar a nuestro organismo alimentos ricos en energía saludable y el resto de nutrientes como vitaminas, minerales, fibra o proteínas para reponer el gasto de energía, fluidos y sustancias que conlleva la actividad diaria. Así, no deben faltar el pan, las legumbres, el arroz, etc., además de otros alimentos ricos en proteínas como los huevos, la carne o el pescado, acompañados de hortalizas frescas o cocinadas. Las frutas deben formar parte de todas las comidas del día. En los estilos de vida activos se permite una mayor cantidad y frecuencia de alimentos que en otras circusnctancias de sedentarismo debemos controlar, como las carnes semigrasas o grasas, las bebidas energéticas, dulces, bollería….
Pero para apostar a ganador, no deben faltar en ambos casos las 5 raciones mínimas diarias de frutas y hortalizas, nuestro organismo nos lo agradecerá.