Antonietta Gutiérrez–Rosati, experta en Recursos Genéticos, Biotecnología y Bioseguridad de la Universidad Nacional Agraria La Molina, afirma que existen nuevas evidencias de que no solo se estaría cultivando en el valle de Barranca, sino también en otros valles de la costa norte del país, sin que la autoridad competente haga algo al respecto.
''En el 2007, presenté los resultados de una investigación que detectó la presencia de transgénicos en cosechas de maíz amarillo duro en el valle de Barranca. El estudio continuó en el 2008 e incluí también muestras representativas procedentes de Áncash, La Libertad, Lambayeque y Piura (Catacaos). Los nuevos resultados revelan presencia de transgenes en las cosechas del maíz amarillo duro en campos nacionales'', afirmó.
Reveló que en Barranca más del 60% de las muestras tomadas en el 2008 están contaminadas y en otro valle del norte en más del 50%.
Gutiérrez-Rosati comentó que en los dos últimos años los tipos de modificaciones genéticas (denominadas eventos) en maíz amarillo duro han aumentado de tres a seis en el territorio nacional.
''En las muestras de las cosechas del 2008, hemos detectado los eventos MON863 (que hace que el cultivo sea resistente a insectos), NK603 y T25 (ambos tolerantes a los herbicidas). Mientras que en el grano importado se observa, además de los anteriores, el MON810, BT11 y TC1507, con similares caracteres que los otros'', detalló.