FEPEX considera que las negociaciones de acuerdos de asociación entre la UE y los países terceros, entre las que figura Marruecos, no deben cerrarse sin que antes se reforme el sistema de precios de entrada, ya que la ineficacia de este sistema está provocando que se agraven aún más las consecuencias negativas para los productores comunitarios de las concesiones comerciales que se realizan a estos países.
El sistema de precios de entrada es, para FEPEX, el único instrumento que puede garantizar que las importaciones respeten unos precios mínimos que eviten la entrada de producto sin precio en la UE y como consecuencia el hundimiento de los mercados en determinas momentos, como ya está ocurriendo con el tomate procedente de Marruecos. Esta situación se está agravando por la devaluación de las monedas de algunos de los principales países terceros competidores.
La ineficacia del sistema de precios de entrada ha constado en varias ocasiones por distintas entidades y organismos de la propia Comisión. El Cuerpo Especial de Inspectores de la Comisión elaboró un informe de auditoria sobre la aplicación del Reglamento (CE) número 3223/94 sobre el régimen de importación, dado a conocer en septiembre de 2006, que constaba que no se estaban pagando los derechos adicionales de aduanas, exigibles cuando el precio de entrada es inferior al precio de mercado, por lo que recomendaba la revisión del régimen.
Por otra parte, la Oficina Europea de Lucha Contra el Fraude, OLAF, también ha reiterado la conveniencia de reformar este régimen, dada la utilización abusiva del mismo por parte de los importadores para evitar el pago de derechos de aduanas adicionales, normalmente exigibles.
En el último Comité de Gestión de la UE del 20 de enero, la Comisión incluyó, en el punto de otros asuntos, la reforma del sistema de precios de entrada, a solicitud de la Administración española que, apoyada por Francia, reiteró la necesidad de la reforma. Hasta ahora la posición de la Comisión sigue siendo pasiva, esperando a que finalicen las negociaciones de la OMC. FEPEX considera que esta es una táctica dilatoria porque nadie confía en un resultado positivo de las negociaciones de la Ronda Doha, especialmente en un contexto de fuerte crisis económica y de fuerte proteccionismo como demuestran las declaraciones y actuaciones emprendidas por distintos gobiernos.