Costa Rica 05/02/2009
Esta mañana el Ministro de Agricultura de Costa Rica, Javier Flores G.; y el Embajador de Estados Unidos, Peter Cianchette, firmaron el protocolo fitosanitario que permite la exportación de tomate maduro y chile fresco de Costa Rica a Estados Unidos.
Luego de tres años de intenso trabajo, en este protocolo se contemplan las responsabilidades de los participantes en el proceso productivo y los procedimientos a seguir en las etapas de producción y envío de los productos hacia Estados Unidos.
Antes del refrendo del protocolo, existía un impedimento total para la exportación de chile y solo se podía exportar tomate verde hacia Estados Unidos. Ahora, y gracias al trabajo conjunto realizado por el gobierno costarricense y el Servicio de Inspección Animal y Salud de Plantas de Estados Unidos (APHIS, por sus siglas en inglés) para identificar las áreas de baja prevalencia de la mosca del mediterráneo, Costa Rica logra la apertura del mercado para estos productos y amplía las oportunidades para otras frutas y hortalizas tropicales.
Primeros exportadores
Los primeros que exportarán tomate serán pequeños productores de Zarcero, quienes cuentan con alrededor de 15 invernaderos, en un área de 10,5 hectáreas.
El Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) del MAG posee un mapeo de las áreas de baja prevalencia de moscas de la fruta, calificadas para la producción y certificación de chile y tomate, en diferentes poblados como Alfaro Ruiz, en Alajuela; parte alta de Cartago, comprendida entre Santa Cruz, Llano Grande y Tres Equis de Turrialba; algunas áreas del Valle de Coris; y en la zona de Pilas de Canjel, en Nandayure, entre otras.
Este sistema requiere una importante inversión por parte de los productores, pero ésta es recuperable en el corto plazo por la rentabilidad en la exportación. Según Xenia Carro, jefa del Programa de Moscas de la Fruta, la producción en ambientes protegidos permite un mejor control de plagas, menor uso de plaguicidas y una mayor calidad de los productos.
Plan de trabajo
En caso de que se detecte una sola mosca del mediterráneo por trampa dentro de un sitio de producción o en un envío, las instalaciones perderán su facultad para exportar chile y tomate a Estados Unidos, hasta que el SFE y APHIS investiguen el incidente.
El protocolo establece la responsabilidad de los productores, exportadores, empacadoras y las instituciones participantes, al igual que los procedimientos en cada etapa de la producción, cosecha, empaque, inspección, certificación fitosanitaria, trampeo y acciones correctivas.
Es responsabilidad de los productores y exportadores realizar las acciones necesarias para mantener los invernaderos libres de las plagas cuarentenarias de importancia para Estados Unidos. Estas medidas incluyen buenas prácticas agrícolas para el control de plagas en los viveros, eliminación de plantas infectadas, sobremaduras o no aceptables para la exportación.
El SFE y APHIS aprobarán los sitios de producción que enviarán el chile y tomate a Estados Unidos. También visitarán e inspeccionarán los sitios de producción cada mes, iniciando dos meses antes de la cosecha y continuando hasta el final de la temporada de envíos; y certificarán todos los cargamentos de chile y tomate durante la cosecha y hasta que finalice la temporada de envíos.
Los sitios de producción serán invernaderos que no permitan el ingreso de plagas. Los sitios registrados tendrán un programa de trampeo dentro del invernadero y dentro de un área de 500 metros de ancho a su alrededor, con el fin de detectar la mosca de la fruta.
Alcanzar un índice de captura de 0,7 o más moscas del mediterráneo por trampa, por semana, dentro de la zona de amortiguamiento suspendería o retrasaría la cosecha - si esta ya había iniciado- para envíos de chile y tomate desde ese sitio de producción, hasta que APHIS y SFE determinen que el riesgo de plaga fue mitigado. Es por esto que resulta tan importante el trabajo previo realizado por el SFE y APHIS para seleccionar las áreas de producción.