Bolivia 22/08/2008
El pedido de Bolivia para que se destituya al secretario general de la Comunidad Andina (CAN), el ecuatoriano Freddy Ehlers, pone nuevamente en tela de juicio la cohesión de este bloque, que negocia un importante acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE).
El Gobierno del presidente Evo Morales solicitó formalmente la destitución del ecuatoriano y subrayó que el nuevo representante del organismo andino debe contar con el consenso de todos los países miembros.
El detonante de este malestar fue la propuesta de Perú para modificar una norma andina sobre propiedad intelectual que le permita poner en marcha su Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
La propuesta fue apoyada la semana pasada por Ecuador y Colombia, pero no por Bolivia. El hecho de que Ehlers la diera por buena, pese a carecer de consenso, despertó las críticas de Bolivia, que acusó al Secretario General de anteponer los intereses de Lima a los del bloque.
Pero el último contencioso en el seno de la CAN, el mecanismo de integración más antiguo de la región, trae detrás un problema más profundo relativo a las distintas concepciones respecto al modelo ideológico y de desarrollo económico entre los países andinos.
Este desencuentro vuelve a acercar a Bolivia a las posiciones de la Venezuela de Hugo Chávez, que en 2006 abandonó la CAN precisamente por haber suscrito Perú y Colombia sendos tratados de libre comercio con Estados Unidos.
Las discrepancias entre los andinos -siempre entre liberalizadores y proteccionistas- se han reflejado también a la hora de negociar un Acuerdo de Asociación y Cooperación con la UE, especialmente en asuntos espinosos como la propiedad intelectual y el desarrollo sostenible.
Reacciones
Las reacciones a la determinación de Bolivia no se dejaron esperar. La presidenta del Parlamento Andino, Ivonne Baki, se mostró ayer ''molesta'' por el hecho de que Bolivia haya pedido la destitución de Ehlers y llamó al país a no perjudicar la integración regional.
Esto puede ''dañar mucho lo que hemos trabajado durante más de cuarenta años'', sostuvo la ecuatoriana Baki, quien dijo no entender la posición boliviana y, como presidenta del Parlamento Andino y en nombre de la integración, pidió al Gobierno de Evo Morales que ''reflexione''.
Añadió que hoy mismo, en la plenaria del Parlamento Andino en Bogotá, se tratará el asunto y lo más probable es que se resuelva por unanimidad pedir a Bolivia que revise su decisión.
En Bolivia, los empresarios criticaron la decisión del Gobierno por los perjuicios que puede acarrear para el comercio exterior del país.
Dirigentes de los empresarios privados y del Instituto de Comercio Exterior (IBCE) calificaron de ''torpeza diplomática'' y ''jugada política'' la decisión del Ejecutivo y hasta la atribuyeron a una posible ''venganza personal'' contra Ecuador.
El gerente del IBCE, Gary Rodríguez, mostró su preocupación por lo que calificó como un ''despropósito'' que, a su juicio, ''enervará aún más las relaciones ya deterioradas'' con Perú, Colombia y Ecuador.
Perú: Profundo desacuerdo
El Gobierno de Perú expresó su ''profundo desacuerdo'' con el pedido de Bolivia para que se destituya al secretario general de la Comunidad Andina (CAN), Freddy Ehlers, dijo ayer el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde.
''Freddy Ehlers es el secretario general de la CAN, y no hay ninguna razón de inconducta funcional que amerite un pedido de esa naturaleza'', dijo el jefe de la diplomacia peruana a periodistas de acuerdo a la agencia oficial Andina.
El Gobierno de Bolivia pidió el martes formalmente la destitución de Ehlers, y su sustitución por otro que cuente con el ''consenso'' de todos los países miembros.
''La decisión fue tomada por los países, y no por el señor Ehlers'', dijo el Canciller peruano, y por ello Perú ''no va a apoyar'' el pedido de la administración de Evo Morales.