La Comisión Europea puso ayer las cartas sobre la mesa en la reforma de la Organización Común de Mercado (OCM) del sector azucarero. Quiere que Europa, a pesar de ser deficitaria en este producto, reduzca aún más su producción para atender las demandas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Así, ofreció ayer una subvención de 237,5 euros para los remolacheros por cada tonelada que dejen de producir a partir de 2008, a lo que se añadirá el 10% de la prima a la que tendría derecho el industrial, lo que equivaldría a unos 300 euros en total.
Este nuevo «movimiento» por parte de la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boël, se produce después de los escasos resultados obtenidos con la reforma de este sector que empezó hace dos años y que sólo ha supuesto un recorte de la producción de 2,2 millones de toneladas, frente a los 4,5 millones que estaban previstos.
Las asociaciones agrarias españolas ya han asegurado que la medida supondría reducir la producción a la mitad.