Según un artículo publicado en FoodNavigator-USA.com, los tomates y el brócoli, conocidos por sus propiedades anticancerígenas, podrían tener un efecto positivo contra el cáncer de próstata si se consumen ambos como parte de la dieta diaria.
Investigadores de la Universidad de Illinois sugieren, en base a los resultados obtenidos, que un hombre de 55 años con problemas de próstata podría mejorar su salud aumentando la ingesta de estos productos. Para ello, debería consumir diariamente 1.4 tazas de brócoli crudo y 2.5 tazas de tomates frescos, o una taza de zumo de tomate.
Los científicos aconsejan también en el estudio realizado consumir alimentos integrales y tomates cocinados, mejor que crudos.