ESPAÑA 18/12/2007
Afirma, en la reunión mantenida hoy con agricultores y regantes en Alicante, que el fallo del Tribunal Constitucional ''marca las garantías para futuros trasvases y avala la tesis que siempre hemos defendido sobre transferencias de agua''
El consejero de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá, aseguró hoy que “Valencia y Murcia irán de la mano para recuperar la injusticia que se ha cometido con los regantes tras la derogación del trasvase del Ebro”, y afirmó, junto al presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, que “en la legislatura Zapatero, este río ha vertido seis, siete y ocho veces la cantidad prevista en el Plan Hidrológico Nacional”.
El responsable de la Consejería, que hizo estas declaraciones en la reunión que ha mantenido esta mañana en Alicante junto al presidente valenciano, y el conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, José Ramón García Antón, con 80 agricultores y regantes para celebrar la decisión del Tribunal Constitucional de desestimar los recursos aragonés y castellano-manchego sobre el Estatuto valenciano, insistió en que “el agua sigue estando en el Ebro”.
En este sentido, destacó que el fallo del Alto Tribunal, que reconoce el derecho de recibir agua de cuencas excedentarias tal y como establece la Constitución, “marca las garantías para futuros trasvases y avala la tesis que siempre hemos defendido sobre transferencias de agua”, porque dijo, “es el derecho que tenemos los españoles de recibir recursos sobrantes de otras cuencas”.
Cerdá explicó que “a punto de concluir la legislatura, podemos comprobar que estamos ante un Gobierno torpe y manipulador” porque añadió, “no se ha puesto ninguna alternativa sobre la mesa” y tras la derogación del trasvase del Ebro, dijo, “tan sólo se han dedicado a tergiversar la realidad”.
Constitucionalidad del Estatuto murciano
El responsable de la Consejería subrayó que el futuro Estatuto de Autonomía de la Región reconocerá “el déficit hídrico estructural que padece la cuenca del Segura, como venía recogido en el Plan Hidrológico de Cuenca y en el Plan Hidrológico Nacional”, así como “el derecho de los murcianos a recibir aguas excedentarias de otras cuencas dentro de los parámetros que marca la Constitución” porque “es un bien común de todos los españoles”, aseveró.
Indicó que “reivindicaremos el agua que sobra en base a los principios de solidaridad y justicia redistributiva que establece la Carta Magna”, y destacó que a diferencia de otros estatutos, el murciano “no blindará ríos ni invadirá ningún territorio”.
“Tan grave como la derogación ha sido la desconfianza y los enfrentamientos que se han generado entre regiones”, explicó el consejero murciano, quien añadió que “esta anarquía hídrica es el legado de estos cuatro años de un gobierno socialista sin una verdadera política hidráulica”, apostilló.
Además, apuntó, “se ha puesto en cuestión el trasvase Tajo-Segura, y han generado incertidumbre, caos e improvisación”. “El trasvase del Ebro es la opción más viable técnica, económica y mediambientalmente” y “tiene la ventaja de que, después de la toma prevista, el único usuario es el mar”, resaltó.
El consejero insistió en “la viabilidad” de este proyecto, que es, dijo, “el resultado de toda la planificación hidráulica contemplada en el siglo XX”, y recordó que en el año hidrológico 2004-2005 el Ebro vertió al mar 7.065 hectómetros cúbicos de agua, 6.318 hectómetros cúbicos en el 2005-2006 y 8.588 hectómetros cúbicos en el 2006-2007.