El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó esta tarde en el Congreso que la nueva propuesta británica sobre los Fondos de Cohesión para España (que amplia su recepción hasta el año 2013) y cuya negociación final comienza mañana en Bruselas, supone ''un paso más de lo que tiene que ser el acuerdo final para que España apoye las perspectivas financieras''.
Zapatero, que respondió a una cuestión del diputado Paulino Rivero (CC) en la sesión de control al Gobierno en el Pleno de la Cámara Baja, reconoció que los avances producidos en las últimas horas eran ''algo imposible de alcanzar hace tiempo'', por lo que destacó la relevancia del cambio en la propuesta británica.
En este sentido, aseguró que el objetivo es alcanzar un acuerdo que relance el proyecto europeo pero que el esfuerzo por la ampliación a 25 Estados miembros ''se reparta equitativa y gradualmente para permitir una estructura de gasto capaz de hacer frente a los nuevos retos de la sociedad''.
Anunció que España defenderá un marco financiero con una dotación presupuestaria ''suficiente en cuantía pero también equilibrada'' en la distribución por partidas y objetivos con la intención de ser ''justa'' para cada Estado miembro. ''El Gobierno considera irrenunciable que la distribución de las cargas presupuestarias sea equitativa --continuó-- y que el saldo neto se mantenga positivamente de 2007 a 2013''.
Por último, indicó que el Ejecutivo defenderá en la negociación un régimen especial para Canarias en los términos de la última propuesta de la Presidencia británica, que mantiene ''un marco positivo'' para dicha comunidad autónoma, y que permitirá que se que beneficie del régimen para aquellas regiones que superen por crecimiento natural el límite del 65 por ciento de la renta media UE.
CC-NC: CRECER CON CRITERIOS DE SOLIDARIDAD
Por su parte, Rivero aseguró que su formación apoyaba la voluntad del Gobierno de ''defender con firmeza los intereses de España'', advirtiendo en este sentido de que ''no se es más europeísta si se aceptan propuestas que rompen con los principios de cohesión, solidaridad y convivencia''.
''Queremos que Europa crezca desde la solidaridad y la participación equitativa --concluyó--. Si no se da esto, España debe vetar la propuesta porque es preferible seguir creciendo en una Europa con criterios de solidaridad''·.