ESPAÑA 22/06/2004
Los países de la Unión Europea (UE) expresan cada vez ''una mayor preocupación'' por las negociaciones con Mercosur y ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), informaron fuentes comunitarias.
Los ministros de Agricultura mostraron ''una especial atención'' a las discusiones entre la UE y el Mercosur -Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay-, porque ''puede ser una prueba'' de cara a las conversaciones en la OMC, en el marco de la Ronda de Doha para la liberalización del comercio (no sólo de la agricultura).
El comisario de Agricultura, Franz Fischler, expuso a los Veinticinco los resultados de los últimos contactos que ha mantenido la Comisión Europea, en el marco de ambas negociaciones.
Fischler aludió a la última ronda celebrada en Buenos Aires con Mercosur, en la que no hubo progreso y recordó que la oferta del bloque latinoamericano ''es insatisfactoria''.
Bruselas, que ha ofrecido ventajas comerciales para el 99% de los envíos agrícolas de esos países, quiere modificaciones en la reducción de tarifas para productos sensibles y una mayor protección de las denominaciones de origen europeas.
Respecto a la OMC, tanto el comisario como los países de la UE insisten en que quieren un acuerdo sobre ''modalidades'' (objetivos de la negociación) en julio, pero ''no a cualquier precio''.
Una mayoría de países de la UE pidieron que la UE ''no pague dos veces''.
En este sentido, la Comisión Europea baraja ofrecer ventajas a Mercosur ''en dos tiempos'', según otras fuentes.
Esto significa que la CE, que negocia en nombre de la UE, está a favor de presentar al bloque latinoamericano ''una primera oferta'' para ciertos productos.
En el caso de que la UE obtuviera un buen resultado en la OMC, habría ''un segundo paso'', lo que significa que se podría incrementar esa primera concesión o subir el grado de apertura, según las fuentes.
Los ministros de Agricultura de la UE consideran ''muy generosa'' la última oferta presentada a Mercosur.
Los Veinticinco volvieron a analizar la oferta presentada por la Comisión Europea a la OMC en mayo, en la que plantea el fin de sus ayudas a la exportación, a cambio de que otros socios supriman sus apoyos internos a las exteriores y cedan en otros aspectos de la negociación.
Los países de la UE quieren que otros miembros de la OMC se muevan en los tres puntos de la negociación agrícola, en el marco de la Ronda de Doha: ayudas a la exportación, acceso a los mercados y apoyos internos.
Francia, Italia, la República Checa, Hungría, Irlanda, Portugal y España fueron algunos de los países que expresaron sus preocupaciones.
Por otro lado, existe un grupo de estados (Reino Unido, Suecia y Dinamarca) partidario de ir más allá en la liberalización comercial.
La ministra española de Agricultura, Elena Espinosa, pidió que en la negociación ante la OMC haya un resultado ''equilibrado'' en referencia a la reducción de apoyos internos y reformas de los mercados.
Además, España pidió la protección de las denominaciones de origen y el desarrollo de un registro ''multilateral'' para estas indicaciones de calidad.
En general, los países comunitarios consideran que en estos momentos ''la bola está en el tejado'' de otros socios de la OMC y, en cierta manera en los países de Mercosur, según las fuentes.
Los Veinticinco analizaron reuniones como la reciente XI Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) de Sao Paulo, o la Cumbre entre la UE y América Latina celebrada en Guadalajara (México) el 28 y 29 de mayo pasados.
El día 19 de julio está prevista una reunión técnica entre la UE y el Mercosur en Bruselas, aunque entre tanto continuarán los contactos políticos con el fin de avanzar en las negociaciones, que se quieren concluir en octubre.