ESPAÑA 24/06/2004
El consejero de Medio Ambiente, José Andrés Burguete, ha presentado la Estrategia para la Gestión y el Uso Sostenible del Agua en Navarra, aprobada el lunes en el consejo de Gobierno y que abarca desde 2005 hasta 2009 con un plan de acción presupuestado en siete millones de euros.
En la Estrategia, que ahora será remitida al Parlamento, se definen las directrices, principios y criterios que deben guiar las actuaciones relativas al uso del agua de acuerdo con el desarrollo sostenible y entendido éste como el equilibrio entre progreso económico, bienestar y medio ambiente.
Esta estrategia parte de un documento elaborado por Medio Ambiente el pasado año que luego fue sometido a un proceso de participación social para recoger aportaciones de los sectores implicados y del público en general.
Además se constituyó una comisión mixta para validar el documento final, trabajos que concluyeron el pasado mes de abril con la conformidad a la estrategia ahora aprobada.
Esta se divide en cuatro partes y en la primera, sobre la situación actual del agua, se recogen datos relativos al marco territorial para conocer cómo son los recursos hídricos de Navarra y sus ecosistemas asociados, qué recursos totales se generan y cómo se utilizan, cuál es el balance entre recursos y demandas, qué infraestructuras existen, cuál es la calidad de las aguas, cuánto se paga por ella, qué problemas hay y qué actuaciones hay en marcha.
La segunda parte se refiere a una ''nueva estrategia'' para el agua de Navarra y recoge orientaciones como la necesidad de ahondar en su calidad, llevar a cabo la gestión de la demanda (eficacia y ahorro), impulsar el ahorro y la eficiencia en los usos agrarios, la cesión de derechos y el aseguramiento del suministro, la valoración económica del agua y las nuevas políticas de tarifación, el control de los riesgos (inundaciones y sequías) y el marco competencial.
El tercer apartado de la Estrategia son las metas que se pretenden en la gestión y el uso del agua y cita un total de siete asociadas a una serie de objetivos.
Estas metas son garantizar la sostenibilidad del recurso, conseguir un buen estado ecológico de las aguas, desarrollar una gestión de la demanda que atienda necesidades y minimice la extracción de recursos naturales, y garantizar la disponibilidad del agua para la necesidades actuales y futuras con soluciones estratégica de importancia socioeconómica y bajo impacto ambiental.
El resto de objetivos trazados son proteger a los ciudadanos contra los riesgos de inundaciones y sequías con políticas preventivas, disponer de los medios técnicos, normativos y de organización para una gestión del agua adecuada a las nuevas orientaciones estratégicas y desarrollar nuevas propuestas de tarifación que internalicen costes de uso y consumo así como medioambientales.
La cuarta y última parte de la Estretagia se ocupa del Plan de Acción en forma de programas y entre éstos figuran el desarrollo de la red de información del agua, la participación y formación ciudadana, el apoyo a iniciativas, la evaluación y clasificación del estado de las aguas, la protección de las subterráneas contra la contaminación y las adaptaciones a la Directiva Marco del Agua que entrará en vigor en 2010.
Otros programas que se apuntan son las campañas de ahorro y eficiencia en el uso, elaboración de un inventario de aprovechamientos y concesiones, el estudio de zonas inundables y directrices del plan de defensa contra las inundaciones y estudios sobre sequías, actualización de bases de datos.
También se proponen estudios e investigación sobre planificación y gestión del agua, redes de calidad de aguas, vertidos e hidrometría o construcción de piezómetros de control de ríos, así como estudios sobre el valor económico del agua y la política de precios, y recursos humanos para desarrollar la estrategia.