ESPAÑA 19/05/2004
El Ejecutivo comunitario decidirá, por primera vez desde hace seis años, permitir la comercialización de un nuevo OGM en los países comunitarios, concretamente el maíz de la variedad ''bt11'' resistente a insectos.
De esta forma, Bruselas hace efectivo el fin de la llamada ''moratoria de facto'' a los OGM, situación con la que se conoce el veto que desde 1998 había en la UE a la autorización de nuevos transgénicos y que se generó porque algunos países se negaban a venderlos en su territorio.
El maíz ''bt 11'' se podrá importar, pero no cultivar, y se utilizará en la fabricación de alimentos o bebidas, una vez que Bruselas notifique la decisión de hoy a la empresa suiza Syngenta, encargada de comercializarlo, informaron fuentes comunitarias.
El expediente de OGM que examinará hoy el Ejecutivo comunitario es el más avanzado de aquellas solicitudes para vender transgénicos en la UE sobre las que hay dictámenes científicos favorables pero que han estado afectadas por la moratoria.
Según la legislación comunitaria, las nuevas autorizaciones de OGM tendrán una validez limitada de diez años y una vez pasado es período, la UE volverá a revisar el expediente para decidir si se renueva.
Hasta ahora, 16 transgénicos pueden comercializarse dentro de la UE (aprobados antes de la moratoria).
Sin embargo, España es el único país de la Unión donde en estos momentos se cultiva un OGM para alimentación humana o animal (un maíz con el que se fabrican piensos), precisamente de otra variedad ''bt''.
La CE y algunos países llevan anunciando desde hace cerca de un año que el fin de la moratoria era inminente, una vez que estuvo lista la nueva normativa sobre etiquetado y seguimiento de OGM, que entró en vigor hace exactamente un mes, el pasado 18 de abril.
Bruselas acaba el bloqueo a los OGM de forma unilateral, después de que los países de la UE no hayan conseguido un acuerdo respecto a la autorización de esos organismos.
A finales de enero, la Comisión propuso la autorización del maíz ''bt11'' al Consejo de Ministros de la UE quien después de un período de tres meses -que terminó el pasado 30 de abril- no consiguió una mayoría de países suficiente para pronunciase a favor o en contra; España se abstuvo.
Una vez terminada la moratoria, se prevé que la aprobación de cada OGM tenga una tramitación lenta, porque deberán ser examinados por los Estados miembros en los comités científicos correspondientes y si se repite lo que ha ocurrido con el ''bt11'', los expedientes pasarán al Consejo de Ministros e incluso volverán a la CE.
Bruselas espera, no obstante, que esta situación varíe ''caso por caso''.