La Unió-COAG denunció que en las últimas semanas ha detectado diversas prácticas ''irregulares'' por parte de algunos comercios privados a la hora de cumplir las condiciones de compraventa de cítricos pactadas en su día con los agricultores.
Los servicios jurídicos de La Unió están tramitando las primeras demandas contra las actuaciones de algunas empresas y anima a los agricultores afectados, por incumplimiento de las condiciones pactadas o por impago de su cosecha, a presentar reclamaciones.
La organización agraria cita algunas empresas que realizan estas prácticas, como Selfafruit, de Cullera, contra la que se han presentado reclamaciones en las tres últimas campañas.
Según indica en un comunicado, ''esta empresa, una vez recolectada toda la fruta sin objetar ningún problema al agricultor, le descuenta posteriormente a la hora de la liquidación final un 20 por ciento de la producción alegando presencia de plagas que el agricultor no tiene capacidad de demostrar su inexistencia al estar la fruta ya recolectada, manipulada y comercializada cuando se le presenta la liquidación''.
Otra queja se ha formulado contra la empresa Ferragud e Hijos, de Xeresa, que una vez realizado el trato con el agricultor recolecta únicamente parte de la cosecha -la de mejor calidad- y deja el resto de la misma en los árboles, aduciendo que no le hace falta más fruta.
''El agricultor se ve así desprotegido porque cobra nada más que una parte de su cosecha y le queda luego menos fruta en el campo con las dificultades propias de encontrar otro comprador en las condiciones en que se le ha quedado la cosecha'', explicaron.
Concreta también el caso de Solach, de Betxí, con una práctica similar a la anterior, aunque con el agravante de ''no haber liquidado siquiera ni la cantidad recolectada''.
Esta empresa recolectó de una variedad temprana la cantidad de fruta que necesitaba a principios de diciembre, dejando el resto en el árbol y provocando idéntica situación que en el caso anterior, pero con el perjuicio añadido de tratarse de unas fechas en que esta variedad ya puede presentar problemas comerciales si no se recolecta en su momento.
Según el secretario general de La Unió, Joan Brusca, algunos operadores comerciales, al no utilizarse el contrato, aprovechan determinadas coyunturas para incumplir unilateralmente lo pactado de antemano entre comerciante y productor.
Para solucionar estos problemas, la organización agraria reclama la homologación del contrato de compraventa de cítricos.