ESPAÑA 07/04/2004
Las existencias de cereales durante el bienio 2003-2004 disminuirán de forma drástica debido, principalmente, a la merma de las reservas en China, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Según ese organismo, con sede en Roma, se prevé que las existencias globales a final de la temporada hayan descendido en 89 millones de toneladas con respecto a los niveles de apertura, lo que representa una caída del 18 por ciento respecto a la temporada anterior.
En este descenso tendrá especial incidencia la situación en China, indicó la FAO, aunque también se pronostican ''mermas notables'' en India, Rusia, Ucrania y la Unión Europea, debido sobre todo a la disminución de la producción en 2003.
Para el bienio 2004-2005, sin embargo, la organización prevé que la producción de cereales alcance los 2.130 millones de toneladas, lo que supone un dos por ciento más que la del año pasado y más del tres por ciento respecto a la media de los últimos cinco años.
El grueso de este aumento corresponderá al trigo, aunque también habrá un incremento significativo de la producción de arroz al tiempo que descenderá ligeramente la producción de cereales secundarios, indicó la FAO.
En un comunicado, la organización señaló que este crecimiento representaría un dato muy favorable que ''compensaría ligeramente el déficit entre producción y utilización, presente desde el año 2000 y muy agudo en 2002''.
Las previsiones publicadas forman parte del informe ''Perspectivas Alimentarias'', producido por el Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO, y se basan en la premisa de condiciones atmosféricas normales.
El informe destaca que las existencias de cereales han disminuido de forma continuada en los últimos cuatro años, lo que ''se ha traducido en la consolidación de los precios internacionales de los cereales, mientras han subido los precios de exportación del trigo, el maíz y el arroz''.
Se estima que la utilización de cereales en el bienio 2003-2004 se elevará a 1.971 millones de toneladas, un uno por ciento más que la registrada en los años 2002-2003.
El aumento, a pesar de la subida de precios y de los graves brotes de enfermedades animales en la segunda mitad de la temporada, se debe a la fuerte demanda para el uso industrial y como pienso de los cereales, sobre todo en Estados Unidos, señala la FAO.