ESPAÑA 16/04/2004
La Comisión Europea dio a conocer, las últimas medidas para garantizar la seguridad alimentaria tras la Ampliación de la UE a 25 países el próximo 1 de mayo, informó la directora adjunta de la Salud y Protección de los Consumidores de la Comisión Europea, Jaana Husu-Kallio.
Entre estas actuaciones, figuran la concesión de períodos transitorios para la adaptación de empresas alimentarias de los 10 nuevos países y la instalación de 37 puestos fronterizos para controlar las importaciones de países terceros.
El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria -formado por expertos de los Quince- acordó que un total de 1.006 establecimientos (plantas procesadoras, mataderos y lácteos) dispongan de un período de transición, que oscila entre tres meses y un año, para cumplir la legislación alimentaria de la UE.
Estas instalaciones -situadas en Polonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Eslovaquia y Eslovenia- suponen el 8% del total de los establecimientos alimentarios de los países adherentes.
Sin embargo, necesitan cumplir ''requisitos técnicos'', pues las materias primas con las que trabajan ''no tienen riesgos para la seguridad alimentaria'', según explicó Jaana Husu-Kallio, en rueda de prensa.
Durante ese período de transición, los productos sólo podrán ser vendidos en el mercado local de los países afectados.
El Tratado de Adhesión de los 10 nuevos países de la UE, firmado en abril de 2003, había incluido períodos de transición de tres años para empresas de la República Checa, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Eslovaquia que no estaban listas para cumplir las condiciones de la UE.
Además, Bruselas dio a conocer los 37 puestos de inspección en los 10 nuevos países, desde los cuales se podrá introducir alimentos y animales vivos a la UE, procedentes de países terceros.
Los puestos están en aeropuertos, puertos y carreteras de los nuevos países y se abren con motivo del cambio de fronteras al extenderse el territorio comunitario.
El comisario de Sanidad, David Byrne, recalcó que ha habido muchos progresos en los países adherentes, pero aún ''tienen que trabajar duro'' para aplicar las normas, por lo que los inspectores comunitarios continuarán su trabajo, como ocurre en los actuales Estados miembros y en los viajes a países terceros.
El 1 de mayo, los nuevos Estados miembros deben adaptar sus normativas nacionales a la legislación comunitaria.
La directora de Sanidad señaló que ha habido grandes progresos en la adaptación de los reglamentos comunitarios a las normativas nacionales.
También han avanzado en la adaptación de laboratorios, la organización de los sistemas de vigilancia o el control de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).