ESPAÑA 08/03/2004
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) denunció con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra hoy 8 de marzo, que ''los riesgos para la seguridad y la salud de las mujeres en el trabajo se subestiman y se pasan por alto''.
En un comunicado, COAG indicó que el informe ''Las cuestiones de género en relación con la seguridad y salud en el trabajo'', realizado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo, destaca que se subestiman e incluso descuidan los riesgos reales laborales, especialmente para la salud de las mujeres.
Ante esta situación, el Area de la Mujer de COAG apuntó como imprescindible que la evaluación y la prevención de riesgos sean más sensibles a la cuestión de género y, en general, tomen en consideración la creciente diversidad de la población activa europea.
Asimismo, periodos especiales en la vida de la mujer como el embarazo, la lactancia, la menopausia, deben tener consideraciones especiales en lo que se refiere a la prevención de riesgos laborales, que van desde el uso de sustancias químicas peligrosas hasta las correctas posturas a la hora de trabajar.
En el caso particular del sector agrario, la prevención de riesgos laborales sigue siendo una asignatura pendiente, debido al gran desconocimiento que existe entre la población urbana de la actividad agraria y por la convicción generalizada de que las actividades agrarias están exentas de riesgos laborales.
Según COAG, ''si a esto sumamos la ausencia del enfoque de género, nos encontramos con situaciones paradójicas, como que las pruebas sobre la toxicidad de los fitosanitarios se realizan sobre hombres jóvenes y en función de los resultados se establecen las diferentes categorías''.
La organización criticó que en estas pruebas no se tienen en cuenta los posibles efectos que los pesticidas tienen sobre el sistema hormonal de las mujeres, mucho más delicado que el de los hombres.
Explicó que muchas de estas sustancias actúan como disruptoresendocrinos, es decir, alteran los ciclos hormonales naturales, provocando diversas enfermedades en las mujeres como disminución de la fertilidad y proliferación de abortos, disfunciones de ovarios.
Además, estas sustancias acrecientan el riesgo de cáncer de ovarios, útero y mama y provocan daños en los fetos (sustancias teratogénicas), o en los genes (sustancias mutagénicas).
Según el Informe de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, los riesgos detectados en el sector agrario para las mujeres son de carácter biológico, como enfermedades infecciosas, por ejemplo, las transmitidas por animales u originadas por moho, esporas o basuras orgánicas.
También de carácter físico, por el trabajo manual, posturas difíciles, equipo de trabajo y ropa de protección inapropiados, calor, frío y humedad; y por productos químicos por la exposición a pesticidas.
La responsable del área de la Mujer de COAG, Belén Verdugo, ''demandamos la identificación de los riesgos laborales que sufren las mujeres en el sector agrario, así como su reconocimiento como enfermedades profesionales''.
En ese sentido, a partir del segundo trimestre de este año, COAG en colaboración con la Asociación de mujeres del mundo rural, CERES, pondrá en marcha una campaña informativa para sensibilizar y concienciar a empresarios y agricultoras de la importancia del género en programas de seguridad y salud en el sector agrario.