ESPAÑA 11/02/2004
El director general de Medio Ambiente, Guillermo Crespo, destacó que en Extremadura son ''anecdóticos'' los problemas de contaminación por nitratos y que la Comunidad extremeña es probablemente la región europea ''más segura y más sana'' con respecto a estas prácticas agrícolas contaminantes.
Guillermo Crespo compareció ante la Comisión de Agricultura y Medio Ambiente de la Asamblea de Extremadura, donde respondió a una pregunta formulada por el diputado de IU Cristóbal Guerrero sobre las previsiones de la Junta en relación con la contaminación por nitratos procedentes de fuentes agrarias.
Crespo recordó que una directiva de la Unión Europea de 1991 obliga al control de este tipo de contaminación por parte de los estados miembros, lo que ha llevado a la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente a declarar las zonas que podrían ser más vulnerables a este tipo de colación de nitratos en zonas freáticas.
Asimismo, se ha establecido un plan de actuación para reducirlas con tratamientos agrícolas adecuados, ya que aunque no es un tema preocupante, ''sí estamos ocupados para que nunca lo sea'', agregó.
El director general aclaró que en Extremadura, de un total de más de 160 puntos de muestreo continuo, tan sólo cuatro, situados en las zona de Vegas Bajas y en las zona regable del Zújar, en las Vegas Altas, pueden considerarse vulnerables a este tipo de contaminación.
Insistió, no obstante, en que se trata de situaciones anecdóticas y que en ningún momento pueden afectar al consumo de agua por los habitantes de las zonas.
En ese sentido, explicó que mientras en estos puntos el índice de nitrato está muy poco por encima de los 50 miligramos por litro, que es el umbral que establece la UE a partir del cual es necesario un control, es decir entre 50 y 65 miligramos por litro, en otras zonas contaminadas de Cataluña o Valencia pueden alcanzar los 400 o 700 miligramos por litro de agua.
''Extremadura -insistió- es una de las zonas más seguras y más sanas de país, y es probablemente la región menos contaminada de Europa, aunque eso no significa que seamos perfectos y por ello queremos controlar la situación antes de que sea un problema''.
Crespo recordó que la Junta publicó en 1998 el código de buenas prácticas agrarias en el que se establecen los criterios y parámetros con los cuales debe actuar el agricultor en relación con el tratamiento con nitratos.
Asimismo, el pasado mes de junio, según dijo, se publicó un plan de actuación para las zonas vulnerables en las que se establece un régimen mucho más estricto y pormenorizado para cada uno de los cultivos que se practican.
Por su parte, la directora general de Estructuras Agrarias, Justa Núñez Chaparro, respondió a otra pregunta, formulada también por Cristóbal Guerrero, sobre los programas y ayudas a la forestación de tierras agrarias.
Justa Núñez explicó que estas medidas de acompañamiento han permitido reforestar en la región más de 65.000 hectáreas, mientras que está previsto reforestar otras 11.000 en el programa operativo 2000-2006.
La responsable de Estructuras Agrarias consideró estos programas muy positivos para Extremadura, ya que no sólo conllevan ''ventajas medio ambientales, sino también a nivel social y económico''.
Núñez destacó que el 90 por ciento de las solicitudes están entre las 30 y 50 hectáreas, por lo que no se trata de grandes superficies, que se reforestan normalmente con alcornoques.
Explicó que estos programas contemplan ayudas al establecimiento, ayudas de mantenimiento durante los primeros cinco años y ayudas durante 20 años para compensar por pérdida de renta, ya que las tierras que se reforestan no pueden tener ni aprovechamiento agrícola ni ganadero.