ESPAÑA 19/02/2004
El sector productor y exportador mostró su preocupación por la caída de los precios en origen del tomate desde finales del mes de enero, aunque reconoció que los datos aportados por el Ministerio de Agricultura (MAPA) demuestran que Marruecos está respetando los contingentes de importación.
Representantes de Fepex, ASAJA, COAG y UPA señalaron a Efeagro que los datos presentados por Agricultura en la comisión de seguimiento de las importaciones de tomate marroquí, que recopilan las cifras aportadas por las autoridades de Marruecos, la vigilancia aduanera comunitaria, la Comisión Europea y el propio MAPA, son fiables, ya que no existen discrepancias significativas.
Estos datos demuestran que Marruecos no ha superado los contingentes mensuales establecidos por el nuevo Acuerdo de Asociación, pero todos ellos insistieron en la actual preocupación del sector por los bajos precios en origen registrados por el tomate durante todo el mes de febrero.
La explicación que el MAPA ofreció al sector, y que coincidiría con el diagnóstico de la Comisión Europea, es que el consumo se ha retraído en el mercado comunitario a causa de las temperaturas especialmente bajas sufridas durante este invierno, sobre todo en Centroeuropa.
En cualquier caso, el director general de la Federación Española de Exportadores y Productores de Frutas y Hortalizas (Fepex), José María Pozancos, destacó que la preocupación principal del sector en la actual campaña no son los volúmenes de importación de Marruecos, sino los bajos precios que reciben los productores.
El responsable de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), José Ugarrio, confirmó que ''la caída de los precios no se debe a importaciones masivas desde Marruecos, puesto que se están cumpliendo los contingentes'', por lo que achacó la bajada al menor consumo.
El responsable de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Carlos Mateos, se mostró más escéptico y resaltó que ''las importaciones marroquíes están en el límite de los contingentes, e incluso se utiliza el contingente adicional, lo que sin duda tira hacia abajo de los precios''
El representante de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Javier Alejandre, insistió en que ''sea por exceso de oferta o por escasez de demanda, las consecuencia clara es el hundimiento de los precios, que rondan los 46 céntimos de euros por kilogramo, y de la renta de los productores''.