ESPAÑA 26/02/2004
Esta distancia es ''el doble de la que garantiza la no contaminación'', según precisó García Tejerina en conferencia de prensa, celebrada en Madrid para presentar la constitución de la Comisión Nacional de Biovigilancia.
Además, el Gobierno fijará la comunicación entre los agricultores, ya que ''los riesgos de contaminación disminuyen también si no coinciden los periodos de floración'' de los cultivos, medidas que se recogerán en la orden ministerial sobre buenas prácticas y coexistencia que se publicará antes de un mes.
García Tejerina comentó que, no obstante, tras ''seis años de experiencia real'', desde que se autorizaron los cultivos transgénicos en España en 1998, ''no ha habido ningún caso de contaminación''.
La secretaria general señaló que esta orden no tratará cuestiones medioambientales ni sanitarias, porque cuando se aprueba un cultivo OGM cuenta con una serie de planes de seguimiento que garantizan que no hay ningún problema en estos dos ámbitos.
Recordó que esta norma se completará con un Real Decreto sobre condicionalidad que, a más tardar tendrá que estar en vigor el 1 de enero de 2005, ya que ''obliga al agricultor a cumplir con determinadas prácticas agrícolas que en el caso de incumplimiento supondrá la retirada íntegra de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC)''.
Respecto a la posibilidad de percepción de daños y perjuicios por parte de un agricultor afectado por una posible contaminación, García Tejerina comentó que ''al no haber un norma específica que recoja este asunto, las demandas se harán por la vía civil''.
Estos asuntos se analizaron en la primera reunión de la Comisión Nacional de Biovigilancia, órgano de asesoramiento formado por representantes de las Administraciones públicas -aunque en la próxima Conferencia Sectorial de Agricultura de finales de marzo se decidirán los tres representantes de las Autonomías-, organizaciones agrarias, consumidores, académicos y científicos.
García Tejerina, presidenta de esta Comisión, explicó que ''ante los recelos que los cultivos OGM causan en la opinión pública'', este organismo ''trata de arrojar luz sobre el establecimiento, desarrollo y aplicación de los planes de seguimiento que se realizan sobre variedades transgénicas''.
Además, en la reunión se informó sobre los ensayos de coexistencia que han demostrado como la influencia del polen de los cultivos transgénicos en otros cultivos convenciones próximas se reduce a las primeras líneas de los cultivos convencionales.
En los resultados sobre el Plan de Seguimiento, realizado durante cinco años para las dos primeras variedades autorizadas de maíz para la protección contra el taladro, se ha confirmado la ausencia de efectos sobre insectos, sin evidencias de que se haya producido transferencia de genes a microorganismos del suelo o del tubo digestivo de aves.
En este sentido, precisó que aunque son 16 las variedades de maíz transgénicas cultivadas en España, eso no significa que sean 16 tipos distintos de OGM, sino que en éstas se ha procedido a introducir las dos únicas modificaciones genéticas permitidas (CG-176 y MON 810).
El maíz es ''el único autorizado en España, pero en un futuro próximo -el próximo año- se ampliará a otros cultivos'', en referencia al algodón.