UE-Vino: Los Países productores de la UE rechazan los métodos enológicos de Australia
Países vinícolas, entre ellos España, rechazaron que un nuevo acuerdo con Australia implique la admisión de prácticas enológicas autorizadas en este país, pero prohibidas en la UE, informaron fuentes comunitarias
Italia, Francia y España pidieron a la Comisión Europea (CE) que no ceda en este aspecto dentro de las negociaciones con Australia sobre vinos, según quedó de manifiesto en una reunión del Comité Especial de Agricultura (CEA) -órgano preparatorio del Consejo de Ministros de la UE-.
En la negociación, la CE, en nombre de la UE, y Australia discuten los aspectos excluidos del acuerdo firmado entre ambas partes en 1994 y que fue reconducido en 1999, según las fuentes.
Entre los puntos que debaten figura la supresión del uso de nombres europeos con denominación que Australia emplea como ''semigenéricos'', tales como Oporto o Jerez y el abandono de menciones utilizadas tradicionalmente para clasificar los vinos comunitarios.
Esta negociación afecta a denominaciones españolas como Jerez o Málaga y o al brandy, según las fuentes.
El representante de la CE señaló a los países de la UE que Australia estaría dispuesto a dejar de utilizar progresivamente los semigenéricos, tanto para su producción interna como para la exportación.
Podría terminar su utilización en un plazo de un año después de que se firmara un nuevo acuerdo.
Respecto a las menciones tradicionales, la CE indicó que Australia está de acuerdo con dejar de utilizarlas para sus propios productores, pero desea emplearlos como ''referencias cualitativas''.
Respecto a las prácticas enológicas, la UE está trabajando con Australia en un sistema de listas de métodos autorizados y prohibidos.
Italia, Francia y España rechazan las prácticas enológicas autorizadas en Australia y que están prohibidas en la CE.
Consideran que ceder en este aspecto es ''un paso atrás'' pues Australia es un exportador neto de vinos hacia el mercado de la Unión, añadieron las fuentes.
Italia manifestó que la UE debe dictar los términos del acuerdo, mientras que España mostró su desconfianza porque Australia no ha aplicado los acuerdos de 1994 en materia de prácticas enológicas, según las fuentes.
Portugal rechazó el empleo de menciones tradicionales como ''vintage'' o ''ruby'', porque están relacionados con el ''oporto''.
Otro aspecto que hace necesario un acuerdo es el riesgo de disputa ante la OMC a causa de la regulación europea sobre el etiquetado, que muchos países terceros cuestionan.
Aunque en el debate del CEA se habló del Oporto, ''Tawny'', o la mención húngara ''Tokay'', en estas negociaciones también están en juego la utilización de nombres como ''Jerez'' ''Málaga'' y de definiciones como el ''brandy'', según las fuentes.