UE-Plantas: La CE pide a las empresas que compartan el uso de plantas exóticas con los países de origen
La Comisión Europea (CE) planteó que las empresas que utilizan plantas exóticas como el té verde, la canela o el aloe vera, compartan los beneficios con los países de origen de estos vegetales
La Comisión Europea (CE) planteó que las empresas que utilizan plantas exóticas como el té verde, la canela o el aloe vera, compartan los beneficios con los países de origen de estos vegetales, informaron fuentes comunitarias.
Bruselas aprobó una comunicación en la que pide a las industrias y a los organismos de investigación que ''sean solidarias'' con los países terceros donde crecen esas plantas, como los del sureste de Asia o América Latina, para que participen de las ventajas económicas y científicas derivadas su utilización
Las industrias comunitarias, especialmente las cosméticas, de biotecnología o farmacéutica, utilizan con frecuencia productos como el aloe vera, el aceite de canela, el té verde o el ''ginseng'' por sus propiedades para la salud y efectos estéticos beneficiosos; estas plantas se obtienen en Asia, Oceanía o América Latina.
La CE quiere promover acuerdos entre las empresas y los abastecedores locales de recursos genéticos -es decir las autoridades, los propietarios o las poblaciones autóctonas-, con el fin de que se compartan las ventajas de su uso.
Además, plantea medidas de sensibilización para que se respeten las obligaciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica y la creación de una red europea que permita acceder a las informaciones sobre legislaciones nacionales e internacionales en esa materia.
La CE quiere promover un debate sobre la introducción en la legislación comunitaria de una indicación obligatoria del origen de los recursos genéticos utilizados en productos con plantas exóticas, en la que se precise si en su elaboración se ha recurrido a ''conocimientos tradicionales'' de las poblaciones autóctonas.
Bruselas insiste en que la UE lance una acción coordinada en los foros internacionales sobre el uso compartido de las plantas en la agricultura, la diversidad biológica o la propiedad intelectual.
El Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo se pronunciarán sobre las ideas presentadas y durante este año, la CE consultará también a la sociedad civil para sacar adelante sus propuestas.