ESPAÑA 12/01/2004
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria, dependiente del Ministerio de Sanidad, aseguró que no es necesario modificar los hábitos de consumo del salmón y que los niveles de contaminantes en este pescado que recoge el estudio de ''Science'' están por debajo de los recomendados por la OMS, FAO y UE, tanto en concentración como en ingesta semanal o mensual.
El estudio publicado en la revista ''Science'' recoge que consumir salmón de acuicultura más de una o dos veces al mes puede resultar perjudicial para la salud, dada la concentración de contaminantes orgánicos detectados en estos ejemplares frente a los criados en libertad.
Científicos del CSIC advirtieron de que no hay que hacer una lectura alarmista del informe, aunque un portavoz señaló que el artículo está ''muy bien planteado y documentado'' y ha de servir para poner énfasis en que ''hay que revisar qué se le da de comer a estos animales'' y minimizar los niveles de contaminantes a los que están expuestos.
El Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca (FROM) coincidió con el sector en asegurar que todo el pescado de acuicultura que se consume en España ofrece todas las garantías de seguridad alimentaria.
Los investigadores estadounidense y canadienses señalan en el citado informe que los altos índices de 14 contaminantes organoclorados, como PCB, DDT, HCB, dioxinas, mirex, o nonacloro encontrados en los salmones de piscifactoría exceden los límites de seguridad establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Desde el FROM se considera que este informe puede obedecer ''a una guerra de intereses comerciales'' entre los productores americanos de salmón salvaje y los de piscifactoría, sobre todo por su tono alarmista.
En la actualidad, España apenas produce 300 toneladas de salmón en acuicultura y se importan más de 14.000 toneladas de este pescado para cubrir un consumo interno, que ronda el kilogramo de salmón por persona y año.
Además, en el ámbito comunitario existe una normativa sanitaria para el control de los alimentos y una específica para los productos acuícolas que, desde 2001, analiza de forma sistemática la presencia de dioxinas y metales pesados.
Estas normas fijan la presencia de sustancias nocivas en el pescado por debajo de 1,29 nanogramos, tal y como recomiendan desde la OMS.
Estos análisis se realizan sobre los piensos con que se alimentan los peces de acuicultura y sobre el pescado criado y el salvaje procedente del Mediterráneo, Atlántico, Pacífico y Mar del Norte.
No obstante, el Foro Consultivo de la Autoridad Europea de la Seguridad Alimentaria (AESA), en el que están representados los Estados miembros, analizará el próximo 13 de febrero las últimas informaciones sobre si es seguro consumir salmón de acuicultura.
Los expertos de las agencias alimentarias de los países de la UE realizarán ''un análisis de riesgos'' e intercambiarán datos sobre sus respectivas actuaciones, en vista del último informe de la revista ''Science'', que resalta que consumir salmón de piscifactoría puede ser perjudicial.
En este sentido, las organizaciones de consumidores piden a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria más información sobre la seguridad del consumo de salmón en España, al tiempo que tratan de no crear alarmas innecesarias.
Por otro lado, desde el sector también se resalta que el informe obedece a una guerra comercial para favorecer a la industria del salmón salvaje e insisten en la rigurosidad de los controles en todas las producciones procedentes de piscifactorías.
Frente a esta opinión, las organizaciones ecologistas y de protección de océanos son más exigentes y piden a la Unión Europea un plan para eliminar la contaminación en la acuicultura y regular la producción de peces carnívoros.
Según estas organizaciones, todos los contaminantes encontrados en el estudio están incluidos entre los tóxicos más nocivos para el ser humano y se conocen desde hace más de 30 años.
El investigador Alex Aguilar, especialista en contaminación de organismos marinos por sustancias tóxicas, señala que no se debe crear ''una alarma social'', pero recomienda, a la vista del informe publicado por científicos norteamericanos, espaciar el consumo del salmón criado en piscifactoría.
El Instituto sobre Nutrición y Productos del Mar (NIFES) de Noruega asegura que no existen razones para temer el consumo de salmón de piscifactoría, mientras que el Instituto británico encargado de velar por la calidad de los alimentos (FSA) pide que se siga consumiendo salmón de las piscifactorías de Escocia.