ESPAÑA 10/09/2003
En la víspera de las reuniones bilaterales que las organizaciones agrarias mantendrán con la Asprocan y la Consejería de Agricultura para tratar este asunto, Asaga defendió la retirada de producción del mercado y el control de la oferta, mientras la segunda apuesta por un cambio en la estrategia de comercialización.
Fernando Jiménez, presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (Asaga-Asaja), manifestó que los precios se hundieron desde junio, cuando se enviaron a los mercados peninsulares 10,5 millones de kilos semanales, y no se han recuperado, con lo que en algunos casos no se cubren los costes de producción.
Frente a esta situación, abogó por adoptar mecanismos que permitan adaptar la oferta a la caída de la demanda que se produce en verano.
Entre estas medidas, señaló que es necesario un acuerdo con la Consejería de Agricultura para poder retirar fruta del mercado cuando hay un exceso de oferta, y evitar así la caída de precios.
También dijo que es preciso un acuerdo para que las zonas donde se produce plátano en invierno dejen el verano para las explotaciones de medianías, porque ''hay muchos agricultores que sólo producen en verano y es una pena que en ocasiones no lleguen a cubrir los costes''.
Para la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Coag), estas medidas son ''arcaicas'' y no funcionan, puesto que pese a los acuerdos de veranos anteriores todos los años se repite la misma caída de precios.
Para José Simón, responsable de Coag en Tenerife, el problema no es de oferta, sino de comercialización, y señaló que es inviable pretender que los agricultores de las zonas más productivas, el sur de las islas, no produzcan en verano y cedan el mercado a los productores de áreas menos productivas.
También recordó que cada kilo de plátano que se retira del mercado ''y se tira al vertedero'' no sólo vale los 30 céntimos de coste de producción y los otros 30 que se recibe de ayuda europea, sino los recursos escasos que se usan, especialmente el agua.
''Cada agricultor debe rentabilizar su explotación, lo contrario sería penalizar a las zonas más productivas'', dijo Simón.
Por eso defendió un cambio de mentalidad en el sector para ofrecer ''un producto distinto'' potenciando el plátano ecológico y buscar mercados nuevos en la Unión Europea, porque ''es absurdo no ser capaces de pasar de los Pirineos''.
''Seguimos comercializando el plátano canario con 50 marcas distintas, haciendo guerras de precios unos con otros en el mismo mercado, sin una unión de los productores'' puesto que la reducción de las organizaciones de productores de 23 a seis ''es ficticia'' y sólo se hizo ''de cara a Bruselas, para seguir obteniendo las ayudas'', según la Coag.
Para Jorge Hernández, responsable de Coag en La Palma, el sector debe ver la situación de los precios no como un problema, sino como una oportunidad para abordar medidas estructurales y no coyunturales, que permitan hacer frente a la liberalización que se avecina en 2006 cuando aún hay margen.
La Coag defiende la creación de un consejo regional del plátano que pueda organizar la oferta, buscar nuevos mercados, gestionar el fondo de comercialización la promoción y controlar la calidad del producto.
Manuel Redondo, asesor de la Coag, señaló que mientras la demanda se ha organizado en grandes cadenas de distribución, el sector productor sigue atomizado y anclado en ''posiciones arcaicas'' que no permitirán la supervivencia después del 2006.
''Tenemos la mejor OCM de la Unión Europea, el reconocimiento de la ultraperificidad y la producción europea sólo cubre el 20 por ciento del consumo'', por lo que ''hay margen'' para reaccionar, alertó Jorge Hernández.