UE-Azúcar: La CE baraja tres opciones para el futuro de las ayudas al azúcar
La Comisión Europea baraja tres posibilidades para el futuro de las subvenciones al azúcar que varían desde el mantenimiento del sistema actual hasta la liberalización completa del sector
Bruselas estudia incluir tres opciones para el sector del azúcar dentro de la propuesta que presentará el próximo día 23 sobre las reformas de varios sectores agrícolas (aceite de oliva, algodón y tabaco), según un borrador.
Los servicios del comisario de Agricultura, Franz Fischler, quieren ''abrir un debate'' antes de presentar una propuesta formal sobre las ayudas al azúcar comunitario, que han sido muy criticadas internacionalmente; Brasil, Tailandia y Australia han presentado demandas contra este sistema ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La regulación del mercado del azúcar se basa en un régimen de cuotas y en precios de intervención, acompañados por un sistema de protección en frontera, recoge el borrador.
Las principales críticas internacionales inciden en que esta normativa distorsiona el libre mercado y dificulta el crecimiento de la industria en países en desarrollo.
Bruselas prevé varias posibilidades para el futuro del sector azucarero teniendo en cuenta también la reforma de la Política Agrícola Común (PAC).
Plantea prorrogar el actual régimen más allá del año 2006, de forma que la apertura del mercado europeo y las reducciones de precios se harían según los compromisos internacionales y en la línea con la posición negociadora de la UE ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La UE mantiene acuerdos con los países ACP (Africa, Caribe y Pacífico) según el cual su azúcar tiene un acceso preferencial a los países comunitarios.
Además, con la iniciativa EBA (Everything but Arms, todo menos las armas) la UE tiene previsto abrir su mercado al azúcar de los 49 países menos desarrollados.
Una segunda opción consiste en rebajar los precios internos y, una vez que la producción y las importaciones se hayan estabilizado, se suprimirían gradualmente las cuotas.
En este caso y para compensar los efectos de esa rebaja, se baraja la posibilidad de introducir un sistema de ''pago único'' por explotación independiente de la producción para el sector del azúcar, en conexión con la reforma de la PAC.
Uno de los puntos principales de la reforma es la introducción de una ''ayuda fija'' a los agricultores, que se paga por hectárea o por explotación y desligada de la cosecha.
Según el borrador, la segunda opción perjudicaría los ingresos de los países ACP porque haría el mercado comunitario menos atractivo.
Bruselas baraja como tercera posibilidad una liberalización total del régimen actual, es decir un desmantelamiento de las cuotas y de los precios y, en este caso, también se estudian opciones para compensar a los productores.