ESPAÑA 17/07/2003
Los representantes comunitarios y marroquíes, que se reunieron por última vez hace dos semanas (los días 3 y 4), celebrarán una nueva sesión para acercar posiciones y conseguir un nuevo convenio agrícola, que negocian desde hace año y medio.
Los negociadores de Bruselas y Rabat acuden a la reunión ''sin nada cerrado'' a pesar de que en las dos últimas semanas han mantenido contactos telefónicos para aproximar posturas, según fuentes diplomáticas.
En la última reunión, ambas partes se acercaron a un acuerdo sobre el cupo de exportación a la UE de tomate marroquí, pero mantuvieron sus discrepancias sobre el volumen de cereales de los países comunitarios que, en contrapartida, Marruecos está dispuesto a permitir.
El tomate y otras frutas y hortalizas son los productos en los que Marruecos quiere obtener más concesiones en el nuevo acuerdo, mientras que la UE quiere aumentar sus envíos de cereales, leche y carne.
Las fuentes señalaron que ''ahora que Marruecos tiene algo (en referencia al tomate), en la reunión podría mostrar un mayor interés en un acuerdo''.
Sin embargo, los negociadores comunitarios consideran que la oferta de Rabat en cereales es escasa.
Ambas partes están dispuestas a que el contingente de tomate puede exportar a la UE cada campaña ascienda a una cantidad de ''base'' de 175.000 toneladas a la que se sumaría un volumen suplementario, entre octubre y mayo.
En general, cupo de tomate aumentaría gradualmente hasta alcanzar un total de 220.000 toneladas, en cuatro años.
En cuanto a los cereales, la UE ha pedido exportar al mercado marroquí 1,6 millones de toneladas con un 50 por ciento de reducción arancelaria, pero Marruecos ofreció sólo 400.000 toneladas, con un 25 por ciento de rebaja en las aduanas.
Marruecos se ha mostrado ''flexible'' en los últimos días a aumentar su oferta en cereales y a establecer una cantidad variable ''según la cosecha marroquí'', pero en la práctica esta idea supondría una exportación comunitaria de 500.000 toneladas y a un 25 por ciento de rebaja, lo que Bruselas ve insuficiente.
Para el Gobierno marroquí, el problema en ceder en cereales consiste en la pérdida de ingresos por el descenso de la recaudación en aduanas, según las fuentes.
Entre los países comunitarios, Francia -tradicional exportador de cereales a Marruecos- es el país que más objeciones pone a la oferta marroquí.
España considera que las cantidades ofrecidas a Marruecos en tomate ''son muy altas'', según fuentes diplomáticas.
El tomate es el producto que más preocupa a los productores españoles, de zonas como Almería, Canarias o Murcia y sobre todo en los primeros meses de campaña, pues los envíos marroquíes compiten directamente con los españoles.