UE-Transportes: Palacio, hay que actuar por etapas en la fiscalidad del uso de carreteras
La vicepresidenta de la Comisión Europea (CE) y comisaria de Transportes, Loyola de Palacio, considera que ''hay que actuar por etapas'' en la regulación en la UE de la fiscalidad que se aplica a los camiones por el uso de carreteras
De Palacio, impulsora de la propuesta al respecto que la CE puede aprobar, consideró el texto como un ''auténtico avance'', en una entrevista publicada por el diario económico francés ''La Tribune''.
''Lo más importante -afirma- es que la directiva sea adoptada por los ministros y el Parlamento Europeo y en un plazo de tiempo razonable, ya que otros elementos de nuestra política de transportes pueden verse afectados''.
La propuesta, que modifica la actual directiva (ley-marco europea) de 1999 y plantea trasladar parte de los costes que supone el uso de las infraestructuras a los usuarios, cuenta con opiniones divergentes entre los comisarios europeos, algunos de los cuales se oponen al texto o a algunas partes del mismo.
De Palacio asegura que ha ''debido tomar en cuenta algunas realidades'', como que ''las emisiones de gas contaminantes ya están gravadas'' en los carburantes o que ''hoy en día es imposible cuantificar el ''coste del ruido''''.
Sin embargo, insiste en que ''el objetivo no es resolver todos los desequilibrios actuales del mercado de transportes ni penalizar a los camioneros'', sino ''permitir unas tarifas (de peaje) más equitativas que se modularán en función del uso efectivo de las infraestructuras''.
''El precio a pagar por el camionero variará en función del tipo de vehículo, de energía utilizada, del eje, de la distancia recorrida o el momento del día'', explica.
La comisaria europea insiste también en que la recaudación ''será invertida exclusivamente en las infraestructuras'' y añade que ''para evitar todo ''desvío'' hacia otros objetivos, preconizamos la designación de gestores independientes a nivel nacional o regional que velarán por la justa asignación'' de esas tarifas.
La directiva prevé que en ciertas zonas sensibles, como las regiones montañosas, pueda llevarse a cabo una ''financiación cruzada'', así como que una parte de la recaudación de los peajes puedan utilizarse para desarrollar infraestructuras ferroviarias.